Sandi Narciso
La variabilidad climática se ha consolidado como un factor determinante para la planificación empresarial en el norte del Perú, donde las condiciones meteorológicas representan un desafío para actividades estratégicas como la minería, la agroindustria y la pesca. En este contexto, especialistas señalaron la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y adaptación para reducir los riesgos operativos y proteger el desarrollo económico de la macrorregión.
LEE TAMBIÉN: Fenómeno El Niño y la presión tributaria obligan al sector agroexportador a replantear estrategias
Con ese objetivo, la Universidad Privada del Norte (UPN), en coordinación con la Cámara de Comercio de La Libertad, organizó el conversatorio “Proyecciones meteorológicas y su impacto en la planificación empresarial 2026”, un espacio que reunió a representantes del sector productivo para analizar los posibles escenarios climáticos y promover acciones preventivas frente a los efectos del fenómeno de El Niño.
Durante la jornada, el doctor en Ciencias de la Tierra, Patricio Valderrama-Murillo, presentó un análisis basado en modelos de predicción climática y sostuvo que las evidencias apuntan a un escenario de El Niño de intensidad moderada durante el verano y el otoño de 2026. Asimismo, advirtió que el crecimiento urbano en zonas expuestas a peligros geológicos incrementa la vulnerabilidad de la población frente a eventos extremos, especialmente en áreas cercanas a quebradas y ríos.
El especialista explicó que estas proyecciones coinciden con los recientes informes emitidos por el Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), que mantienen activo el estado de alerta por El Niño Costero y prevén que sus efectos se prolonguen hasta diciembre. Los reportes oficiales también advierten sobre precipitaciones superiores a lo normal y un mayor riesgo de activación de quebradas e incremento de caudales, condiciones que podrían afectar la infraestructura y las actividades económicas de la región.
Valderrama-Murillo también alertó sobre la paralización de diversas obras de prevención en varias provincias del país, situación que, según indicó, incrementa la exposición de la población frente a desastres naturales. En ese sentido, enfatizó la importancia de impulsar una planificación territorial adecuada y de concluir la infraestructura destinada a mitigar los impactos de eventos climáticos extremos.
Respecto al comportamiento del océano, el especialista señaló que el mar del norte peruano registra un calentamiento superior a 1,553 °C por encima de lo habitual. Aunque pueda parecer una variación reducida, explicó que este incremento modifica los ecosistemas marinos, favorece la migración de especies y altera los ciclos agrícolas, lo que podría afectar de manera directa a sectores como la pesca y la agroindustria.
Finalmente, el experto recordó que El Niño es un fenómeno recurrente en el Perú, por lo que consideró indispensable incorporar la gestión del riesgo climático en la planificación pública y privada. Asimismo, descartó que las altas temperaturas registradas recientemente en diversas localidades del norte respondan al enverdecimiento generado por proyectos de irrigación, y señaló que estos cambios estarían relacionados con modificaciones en los patrones de viento observadas durante la última década, en línea con las transformaciones del clima a nivel global.
LEE MÁS:
Fenómeno El Niño amenaza con elevar al 30 % los costos de las pymes
Fenómeno El Niño: más de S/11 000 millones en obras de prevención quedan sin ejecutar
Fenómeno El Niño podría costarle al Perú más de S/ 67 000 millones
