Economía

Fenómeno El Niño podría costarle al Perú más de S/ 67 000 millones

El calentamiento del Pacífico vuelve a poner al Perú en alerta ante un posible fenómeno El Niño que podría afectar la producción, la infraestructura y el costo de vida.

El fenómeno El Niño vuelve a encender las alarmas en el Perú y en el mundo. La posibilidad de un evento climático de gran intensidad, conocido popularmente como “Súper Niño” o “Niño Godzilla”, ha puesto en alerta a científicos, autoridades y sectores productivos por sus posibles efectos sobre la economía y la vida cotidiana.

Aunque todavía no se puede confirmar un evento extremo, organismos internacionales y centros especializados coinciden en que el Pacífico ecuatorial muestra señales claras de calentamiento, lo que aumenta la probabilidad de un nuevo episodio de El Niño durante 2026.

Para el Perú, el riesgo es especialmente sensible. La experiencia demuestra que cuando sube la temperatura del mar, también aumentan las probabilidades de lluvias intensas, desbordes de ríos, huaicos, daños en carreteras, pérdidas agrícolas, menor pesca y alzas en los precios de alimentos.

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Organismos internacionales activan la alerta

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que existe una alta probabilidad de que El Niño se desarrolle desde mediados de 2026, luego de observar un rápido aumento en la temperatura superficial del Pacífico.

Wilfran Moufouma Okia, jefe de Predicción Climática de la OMM, señaló que los modelos climáticos muestran una fuerte coincidencia sobre el inicio del fenómeno y una posible intensificación en los próximos meses.

Aunque el organismo evita usar el término “Súper El Niño”, sí advirtió que los países deben prepararse ante un escenario que podría alterar lluvias, sequías y temperaturas en distintas regiones del planeta.

A esta advertencia se suma el International Research Institute for Climate and Society (IRI), de la Universidad de Columbia, que estima hasta un 70 % de probabilidad de desarrollo de El Niño entre abril y junio, con opciones de que permanezca durante gran parte del año.

Perú enfrenta doble amenaza climática

El escenario resulta más delicado porque, además de la alerta global, el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene vigente la “Alerta de El Niño costero” por el calentamiento del mar frente al litoral norte y centro del país.

La combinación de un Niño global y un Niño costero podría aumentar la vulnerabilidad del Perú, especialmente en sectores como transporte, agricultura, pesca y comercio.

El país sigue expuesto por su infraestructura frágil, carreteras vulnerables y ciudades que aún presentan deficiencias en drenaje y prevención.

Un golpe que ya dejó huella en la economía

El Perú ya conoce el costo de este fenómeno. Según cifras citadas por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el evento de El Niño de 1997-1998 provocó pérdidas económicas equivalentes al 2.9 % del Producto Bruto Interno (PBI) y daños en infraestructura por otro 2.2 %.

Si un fenómeno similar ocurriera entre 2026 y 2027, economistas estiman que el impacto podría alcanzar los USD 19 400 millones, es decir, más de S/ 67 mil millones.

De ese total, alrededor de 38 mil millones corresponderían a pérdidas en producción y otros 29 mil millones a daños en infraestructura, una cifra capaz de borrar más de un año completo de crecimiento económico proyectado.

Agricultura y pesca, los sectores más vulnerables

Uno de los primeros sectores afectados sería la agricultura. Las lluvias intensas podrían dañar cultivos, afectar la floración de frutas como limón y mango, aumentar plagas y generar pérdidas por inundaciones o huaicos.

La pesca también enfrenta un panorama complejo. El aumento de la temperatura del mar altera el comportamiento de especies como la anchoveta, fundamental para la industria pesquera peruana y para las exportaciones de harina y aceite de pescado.

Una menor captura no solo afecta ingresos y empleo, sino también la recaudación y la balanza comercial del país.

El impacto puede sentirse en el bolsillo

El Niño no solo afecta grandes sectores económicos. Sus consecuencias suelen llegar rápidamente a los hogares mediante el aumento del precio de alimentos, problemas logísticos y encarecimiento del transporte.

Además, expertos internacionales ya advierten que el fenómeno podría tensionar el mercado mundial de alimentos, especialmente productos sensibles como el arroz, debido a menores siembras y mayores costos de producción.

Si a eso se suman problemas locales de abastecimiento, el resultado podría ser una mayor presión sobre la inflación y una reducción del poder adquisitivo de las familias.

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