Juan Vargas Sánchez
El año pasado, gracias a la actividad minera se repartieron poco más de S/10 000 millones entre gobiernos regionales, municipalidades provinciales y municipalidades distritales. Fue el segundo monto de dinero más importante de la historia -después de 2022- y probablemente crezca un poco más este 2026.
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Sin embargo, de ese monto total, las autoridades a cargo solo llegaron a utilizar el 75 %, según datos del portal de Transparencia del Ministerio de Economía y Finanzas. Una falta de utilización que se viene repitiendo a lo largo de la historia.
Lo que es peor, según un análisis realizado por Raúl Rojas, Liborio Rojas y Esther Baylón, de un análisis de 22 investigaciones sobre el uso e impacto del canon minero, publicadas entre 2018 y 2022, el principal resultado es su falta de impacto significativo en la reducción de la pobreza.
En efecto, en el artículo “Transferencia e impacto del canon minero en el desarrollo de las regiones del Perú”, publicado en Revista Impulso (Vol. 5, N.°10, 2025), los citados investigadores señalan que la revisión de la literatura existente indica que el canon minero representa una fuente significativa de ingresos para los gobiernos regionales y locales; dinero que podría financiar inversiones sociales y mejorar la calidad de vida de la población.
FALTA GESTIÓN
Sin embargo, también se evidenció que la gestión del canon enfrenta serios desafíos tales como la ineficiencia administrativa y la corrupción, razones por las cuales la efectividad en la reducción de la pobreza y el desarrollo regional es limitada.
Con una gestión clara y transparente, aplicando políticas inclusivas e equitativas, el canon podría ser un instrumento financiero para satisfacer las necesidades de las regiones y localidades.
Rojas, Rojas y Baylón indican que uno de los problemas que genera la limitada efectividad en el uso del canon es que incentiva el descontento social contra la minería. En ese sentido, señalan que para que la minería genere más empleos y prosperidad donde opera y contribuya a mitigar los conflictos sociales que se originan por la extracción minera, también se debe asegurar una correcta y transparente rendición de cuentas.
CONFLICTIVIDAD
“Es necesario que la minería se sostenga en un marco de desarrollo sostenible para obtener beneficios sociales”, recuerdan.
“En definitiva, el canon minero tiene el potencial de ser una herramienta poderosa para el desarrollo regional en el Perú”, afirman.
Sin embargo, agregan, su impacto dependerá en gran medida de la gestión eficiente y responsable de esos recursos.
“Para maximizar los beneficios del canon minero, es necesario que las políticas públicas se orienten a mejorar la distribución y ejecución de estos recursos, con el fin de reducir las desigualdades y promover un desarrollo sostenible en las diversas regiones del país”, sostienen.
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