En Perú, los ataques de phishing, ransomware y robo de credenciales continúan siendo algunas de las amenazas digitales más frecuentes para empresas y usuarios. Sin embargo, muchas organizaciones aún subestiman la velocidad con la que un hacker puede actuar una vez que logra ingresar a un sistema corporativo.
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Hoy, un ciberataque no necesita días para causar daños significativos. En cuestión de minutos puede acceder a correos empresariales, robar contraseñas, instalar malware, bloquear archivos críticos o incluso tomar control de sistemas internos. Frente a este escenario, especialistas en ciberseguridad advierten que la prevención y la capacidad de reacción son fundamentales para evitar una crisis mayor.
Según expertos, muchas empresas todavía no cuentan con protocolos claros de respuesta ante incidentes ni con equipos preparados para identificar señales tempranas de un ataque, lo que incrementa el impacto operativo y reputacional.
“Cuando un atacante logra ingresar a una red corporativa, cada minuto cuenta. En menos de 10 minutos puede escalar privilegios, moverse entre sistemas y acceder a información sensible si no existen medidas de contención adecuadas”, explica Iván Goicochea, CEO de Xpartans.
A continuación, cinco acciones clave para reducir el riesgo de sufrir un ciberataque y minimizar su impacto en caso de que ocurra.
- Separar la información crítica en entornos protegidos:
segmentar redes y almacenar información sensible en espacios más seguros dificulta que un atacante pueda acceder a todos los sistemas de la empresa desde un solo punto vulnerable. - Evitar conectar equipos corporativos a redes WiFi públicas:
las conexiones inseguras pueden ser aprovechadas para interceptar información o robar credenciales de acceso a sistemas empresariales. - Evaluar periódicamente el nivel de preparación de la empresa:
más allá de tener herramientas tecnológicas, es importante revisar constantemente si los equipos saben cómo actuar, quién lidera una contingencia y qué tan rápido puede responder la organización ante un incidente. - Evitar compartir información no confirmada:
en medio de un ciberataque, es común generar alarmas internas o difundir versiones preliminares. Lo ideal es centralizar la comunicación en un equipo responsable para evitar confusión, filtraciones o decisiones apresuradas. - Controlar los dispositivos personales conectados a la red de la empresa:
celulares, laptops o memorias USB externas pueden representar un riesgo si no cuentan con medidas básicas de seguridad o antivirus actualizados.
También se recomienda realizar simulaciones periódicas de phishing y evaluaciones de vulnerabilidades para fortalecer la resiliencia digital de las organizaciones.
Muchas empresas invierten en herramientas tecnológicas, pero olvidan entrenar la capacidad de respuesta de sus equipos. Un ataque no siempre se puede evitar, pero sí se puede reducir considerablemente su impacto si las personas saben cómo actuar desde el primer momento.
