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Psicología colectiva y distorsión de la lectura política del país

Empresa: ABC Marketing Research / Código de asociado CCL: 00056649.7

Juan Carlos Maldonado

Presentamos insight sobre la psicología colectiva de la polarización peruana en las últimas elecciones presidenciales.

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  1. Error de enfoque: analizar ideología donde hay emoción.

Una parte importante del análisis político en el Perú sigue operando bajo un supuesto equivocado: que el comportamiento electoral responde principalmente a preferencias ideológicas o evaluaciones racionales.

La evidencia sugiere otra cosa.

El voto contemporáneo está crecientemente determinado por dinámicas emocionales reactivas, donde el objetivo no es maximizar bienestar futuro, sino resolver tensiones psicológicas acumuladas.

Esto no invalida la política.

Pero redefine completamente el terreno donde ocurre.

  1. Fatiga cognitiva y colapso del votante racional.

El marco de doble sistema de Daniel Kahneman permite entender el punto de quiebre:

* Sistema 1: Rápido, emocional, automático.

* Sistema 2: Lento, deliberativo, analítico.

En contextos de desgaste sostenido, el Sistema 2 no desaparece:

se desactiva por costo cognitivo.

Décadas de inestabilidad, informalidad, exclusión y promesas fallidas generan una sobrecarga que empuja al ciudadano a operar en modo de simplificación.

Resultado:

El voto deja de ser una decisión comparativa y se convierte en una respuesta emocional eficiente.

  1. El resentimiento como estructura, no como anomalía.

Friedrich Nietzsche conceptualiza el resentimiento como una inversión de valores producto de la impotencia.

En el caso peruano, no es un fenómeno marginal.

Es estructural y transversal.

* No responde a un segmento específico.

* No distingue niveles educativos.

* No está restringido a una ideología.

Funciona como un organizador del comportamiento político.

El votante no necesariamente cree en lo que elige.

Pero sí cree en lo que rechaza.

  1. Suspensión del juicio y delegación en la tribu.

El aporte de Hannah Arendt resulta particularmente útil:

Las decisiones colectivas más destructivas no emergen de la maldad, sino de la renuncia al pensamiento crítico.

En clave electoral:

* Se terceriza el juicio en el grupo.

* Se prioriza pertenencia sobre evaluación.

* Se reduce la complejidad a antagonismo.

Esto no es irracionalidad.

Es racionalidad adaptada a un entorno de saturación.

  1. El factor omitido: incentivos del sistema político.

Hasta aquí, la explicación desde la demanda (votante).

Pero hay un elemento igual de relevante: la oferta.

El sistema político peruano premia la activación emocional:

* Discursos extremos generan mayor visibilidad.

* Narrativas de conflicto movilizan más que propuestas técnicas

* La polarización simplifica la competencia.

En consecuencia, actores políticos y comunicacionales optimizan estratégicamente el conflicto.

No es solo un problema cultural.

Es un problema de incentivos mal alineados.

  1. Medios, redes y amplificación emocional.

El ecosistema mediático actual actúa como acelerador del Sistema 1:

* Algoritmos que priorizan contenido emocionalmente intenso.

* Dinámicas de viralización basadas en indignación.

* Recompensa social inmediata por posicionamientos extremos.

Esto genera un circuito cerrado:

Emoción → Amplificación → Validación → Radicalización

Romper ese circuito requiere más que regulación:

requiere rediseño de narrativa e intervención cultural.

  1. Continuidad histórica: fragmentación como patrón

El Perú arrastra una constante histórica: la incapacidad de procesar conflicto sin fragmentarse.

La caída del orden incaico frente a Francisco Pizarro evidencia un patrón que se repite:

* Fractura interna.

* Alianzas reactivas de corto plazo.

* Ausencia de cálculo sistémico.

El paralelismo no es retórico.

Es estructural.

  1. Implicancia clave: el eje izquierda-derecha es secundario.

Insistir en la lectura ideológica como eje central es, en este contexto, analíticamente limitado.

La verdadera división es:

* Entre quienes votan desde la reacción.

* Y quienes logran sostener algún nivel de deliberación.

Es una brecha cognitiva y emocional, no solo política.

  1. Riesgo sistémico: erosión silenciosa.

El escenario más probable no es el colapso abrupto, sino:

* Debilitamiento progresivo de la representación.

* Gobiernos con legitimidad frágil.

* Aumento de soluciones de orden (potencial autoritarismo).

* Institucionalidad cada vez más reactiva y menos estratégica.

Es una deriva lenta, pero consistente.

  1. Punto ciego del análisis tradicional.

Sectores del establishment —incluyendo consultoría política— tienden a subestimar este componente.

Errores recurrentes:

* Sobrestimar el peso de propuestas técnicas.

* Subestimar la carga emocional del votante.

* Interpretar el voto adverso como ignorancia.

Esto no solo distorsiona el diagnóstico. Refuerza el problema que intenta explicar.

  1. Hacia una estrategia de integración.

No existe solución rápida.

Pero sí líneas estratégicas claras:

11.1. Intervenir en la formación del ciudadano.

Incorporar:

* Pensamiento crítico aplicado.

* Alfabetización emocional.

* Capacidad de deliberación.

No como complemento, sino como base del sistema educativo.

11.2. Reconfigurar incentivos políticos y comunicacionales.

* Penalizar la desinformación emocionalmente manipulativa.

* Premiar la consistencia narrativa y programática.

* Generar costos reputacionales al extremismo oportunista.

11.3. Construir una narrativa nacional funcional.

No homogénea, pero sí integradora.

El país hoy no comparte una historia.

Comparte conflictos.

Sin narrativa común, no hay cohesión posible.

11.4. Generar interacción social real.

La fragmentación no se resuelve con discursos.

Se requiere contacto:

* Entre territorios

* Entre clases

* Entre visiones

La empatía es una experiencia, no un concepto.

  1. Conclusión.

El Perú no enfrenta solo una crisis política.

Enfrenta una desalineación entre cómo decide su ciudadanía y lo que su sistema político necesita para funcionar.

Mientras esa brecha no se cierre, cualquier resultado electoral será inestable.

  1. Cierre estratégico.

Para quienes operan en política, comunicación o diseño institucional:

El desafío ya no es solo persuadir.

Es entender y gestionar la dimensión emocional del sistema.

Porque el país no se va a estabilizar cuando elija mejor.

Se va a estabilizar cuando logre, como colectivo, reducir el peso de la reacción y recuperar la capacidad de deliberar.

POST DATA: Este análisis toma como punto de partida reflexiones provenientes de un audio de circulación profesional atribuido a una psicóloga peruana, cuya autoría específica no ha podido ser verificada. A partir de ese insumo, se ha desarrollado una interpretación ampliada, integrando enfoques de análisis político, psicológico y estratégico.

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