La Cámara de Comercio de Lima expresa su pleno respaldo a las medidas adoptadas por la Municipalidad Metropolitana de Lima para proteger el orden público, preservar la seguridad ciudadana y garantizar el libre tránsito de las personas frente a cualquier convocatoria que pretenda alterar la paz social o afectar el normal desenvolvimiento de la ciudad.
Lima no puede convertirse nuevamente en escenario de bloqueos, violencia, actos de vandalismo o acciones destinadas a paralizar las actividades de millones de ciudadanos que necesitan trabajar, estudiar, emprender y movilizarse libremente. La defensa del orden público constituye una obligación irrenunciable de las autoridades y una condición indispensable para la convivencia democrática.
La Cámara de Comercio de Lima considera que las medidas preventivas adoptadas por la Municipalidad de Lima constituyen una respuesta legítima, necesaria y responsable para proteger a la ciudadanía, resguardar los espacios públicos y evitar que grupos minoritarios afecten los derechos fundamentales de la inmensa mayoría de peruanos.
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Resulta inaceptable que bajo el pretexto de ejercer derechos constitucionales se promuevan acciones que vulneren otros derechos igualmente protegidos por la Constitución, como la libertad de tránsito, el derecho al trabajo, la libertad de empresa, la seguridad personal y la propiedad pública y privada.
La recuperación económica, la generación de empleo y la estabilidad que el país requiere demandan un firme respeto al principio de autoridad y al Estado de derecho. Ninguna causa política, ideológica o particular puede justificar actos que generen caos, intimidación o afectación a terceros.
Exhortamos al Gobierno Nacional, a la Policía Nacional del Perú y a todas las autoridades competentes a actuar de manera coordinada y con la firmeza que las circunstancias exigen, garantizando el cumplimiento de la ley y la protección efectiva de los ciudadanos.
La Cámara de Comercio de Lima reafirma su compromiso con la defensa de la democracia, la institucionalidad, la inversión privada, el empleo formal y la paz social, pilares fundamentales para el desarrollo y bienestar de todos los peruanos.
