Sandi Narciso
El crecimiento de las operaciones empresariales viene generando cambios significativos en las áreas financieras. A medida que aumentan las transacciones, también se incrementa la complejidad para gestionar pagos, cobros y conciliaciones sin perder visibilidad sobre cada movimiento. A ello se suma una nueva exigencia del mercado: ejecutar operaciones no solo de manera ordenada, sino también con mayor rapidez.
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En este contexto, la digitalización y el uso de herramientas tecnológicas se han convertido en factores clave para optimizar los procesos financieros. “Hoy el desafío para muchas empresas ya no es simplemente pagar o cobrar, sino operar pagos a escala sin perder visibilidad ni trazabilidad sobre las transacciones. Además, cada vez es más importante que estos pagos puedan ejecutarse con inmediatez”, explica Sergio Giannotti de LigoPay, plataforma de infraestructura financiera orientada a automatizar operaciones de pago y cobro.
AUTOMATIZACIÓN DE PAGOS MASIVOS, CONCILIACIÓN BANCARIA Y CONTROL FINANCIERO EMPRESARIAL
Uno de los principales retos aparece tras la recepción de los pagos. En sectores como telecomunicaciones o educación, donde se procesan miles de transacciones mensuales, identificar correctamente cada operación puede convertirse en una tarea compleja.
Pagos realizados desde cuentas distintas, referencias incompletas o nombres que no coinciden con el cliente dificultan la conciliación automática. Esto obliga, en muchos casos, a que los equipos financieros revisen manualmente los movimientos para determinar el origen de cada depósito.
“Cuando una empresa empieza a recibir cientos de pagos al día, el problema ya no es cobrar, sino saber exactamente quién pagó y a qué corresponde cada transferencia”, señala Giannotti. Frente a este escenario, las soluciones de infraestructura financiera permiten automatizar la identificación de pagos y facilitar la conciliación, incluso cuando las transacciones provienen de distintos canales.
El desafío también se presenta en los egresos. En sectores como consumo masivo e industria, las empresas suelen realizar pagos frecuentes a distribuidores y proveedores. Cuando el volumen de estas operaciones aumenta, continuar gestionándolas de forma individual desde plataformas bancarias puede generar demoras y elevar el riesgo de errores.
“Las áreas financieras no pueden seguir operando pagos individuales cuando el negocio escala. Las empresas necesitan automatizar estas operaciones para reducir tiempos, minimizar errores y mejorar el control de sus flujos financieros”, agrega el especialista.
En esa línea, las plataformas de pagos masivos permiten ejecutar múltiples transferencias en un solo proceso, mantener un registro centralizado de cada operación y mejorar la velocidad de los pagos, lo que impacta en la relación con proveedores y socios comerciales.
Otro reto relevante se observa en sectores como retail, donde las empresas deben consolidar ventas provenientes de distintos medios de pago, como transferencias, billeteras digitales y tarjetas. Esta diversidad genera múltiples registros que deben integrarse para cerrar la contabilidad diaria.
La dispersión de información puede aumentar la carga operativa de los equipos administrativos, especialmente cuando el volumen de transacciones es elevado. Ante ello, cada vez más organizaciones optan por infraestructuras financieras que centralizan pagos y cobros en una sola plataforma.
“La posibilidad de centralizar distintos rieles de pago y contar con visibilidad en tiempo real sobre las transacciones se está convirtiendo en un factor estratégico para empresas que operan con altos volúmenes de operaciones”, concluye Giannotti.
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