Las empresas peruanas enfrentan un escenario más exigente en materia laboral. El aumento de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT) a S/5500 para 2026, sumado a una fiscalización más estricta por parte de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil), está elevando significativamente el costo de incumplir con las normas laborales.
Especialistas advierten que las sanciones no solo representan una penalidad económica puntual, sino que pueden afectar seriamente la liquidez, la reputación y la continuidad operativa de los negocios.
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Multas pueden superar el millón de soles
Con el nuevo valor de la UIT, las multas laborales han aumentado automáticamente, incluso sin modificaciones adicionales en la normativa.
Actualmente, las sanciones por infracciones muy graves pueden superar los S/281 000 por una sola falta, mientras que en casos extremos el monto puede alcanzar más de S/ 1 millón, equivalente a 200 UIT.
Además, incumplimientos específicos como el no pago de utilidades pueden generar multas de hasta S/143 660, mientras que faltas relacionadas con remuneraciones o beneficios laborales pueden superar los S/120 000.
Incluso omisiones aparentemente menores, como no contar con un registro de asistencia, pueden implicar multas desde S/16 200, que pueden elevarse a más de S/108 000 dependiendo del número de trabajadores afectados.
El impacto va más allá de la sanción económica
Vicente Cruz, CEO de Sheriff, advirtió que muchas empresas aún consideran las multas laborales como hechos aislados, cuando en realidad reflejan problemas estructurales dentro de la gestión interna.
“El problema no es solo la sanción, sino el impacto acumulado que puede comprometer seriamente la estabilidad financiera de una empresa”, señaló.
Además, recordó que las multas deben ser pagadas incluso cuando son impugnadas, lo que genera una presión inmediata sobre la caja de las compañías.
Cumplimiento laboral como estrategia empresarial
El especialista destacó que el cumplimiento laboral ya no debe verse únicamente como una obligación legal, sino como una herramienta clave de prevención y sostenibilidad empresarial.
En un contexto de mayores costos operativos y financieros, adoptar una gestión preventiva puede marcar la diferencia, especialmente para las micro y pequeñas empresas, que también enfrentan sanciones que pueden ir desde S/247 por faltas leves hasta varios miles de soles.
“El cumplimiento laboral ya no es solo un tema legal; impacta en caja, reputación y continuidad. Las empresas que lo entiendan tendrán una ventaja frente a las que reaccionan tarde”, concluyó Cruz.
