La Cámara de Comercio de Lima expresa su profunda preocupación por las largas colas y la congestión registradas en los controles migratorios del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, situación que viene generando malestar, incertidumbre y una experiencia inaceptable para pasajeros y turistas que ingresan al país.
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Resulta preocupante que, pese a contar con una nueva infraestructura aeroportuaria, se mantengan las mismas deficiencias operativas del antiguo terminal. La modernización del aeropuerto debía estar acompañada por sistemas migratorios más ágiles, eficientes y seguros, así como por personal y puestos de atención suficientes para responder adecuadamente a la demanda.
Esta situación proyecta una pésima primera imagen del Perú y afecta directamente nuestra competitividad como destino turístico y de negocios. Los visitantes no pueden ser recibidos con horas de espera, desorden y falta de información, especialmente cuando otros países competidores han implementado controles automatizados y procedimientos mucho más rápidos, sin afectar la seguridad.
La CCL solicita a la Superintendencia Nacional de Migraciones adoptar medidas inmediatas para reducir los tiempos de atención, reforzar el personal, optimizar los sistemas de control y habilitar plenamente la infraestructura disponible. No basta con tener un aeropuerto moderno si los servicios públicos que operan en él continúan funcionando de manera deficiente.
El nuevo Jorge Chávez debe convertirse en una verdadera puerta de ingreso al desarrollo, al turismo y a las inversiones, y no en el primer obstáculo que enfrenten quienes llegan al Perú.
