Opinión

CCL advierte grave despilfarro de recursos públicos en Pichari

La CCL solicita a la Contraloría General de la República una revisión inmediata y exhaustiva del proyecto de Pichari.

La Cámara de Comercio de Lima (CCL) expresa su profunda preocupación por el uso ineficiente de los recursos públicos en diversas municipalidades del país, especialmente en localidades donde la población aún carece de servicios básicos de salud, educación, seguridad, agua y saneamiento.

Un caso emblemático es la construcción del Palacio Municipal de Pichari, en Cusco, una edificación de cinco pisos, con sótano vehicular y un auditorio para 650 personas. La obra se inició con un presupuesto de S/63,1 millones, luego aumentó a S/71,2 millones y actualmente alcanza los S/86,2 millones, pese a que todavía no ha sido concluida.

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Lo más grave es que el avance físico sería de apenas 55 %, mientras que la ejecución financiera ya alcanzaría el 85%. Es decir, se habrían gastado cerca de S/80 millones cuando aún falta construir casi la mitad de la obra. Además, el proyecto se ejecuta mediante administración directa, lo que exige una fiscalización especialmente rigurosa.

Esta situación resulta indignante porque, a pocas cuadras del nuevo palacio municipal, existen familias que todavía no cuentan con agua ni desagüe, mientras persisten problemas urgentes como la anemia, la desnutrición infantil y las deficiencias en los servicios de salud y educación.

Pichari, con aproximadamente 24.000 habitantes, dispone de un presupuesto cercano a S/208,5 millones, similar al de Comas, que supera los 591 000 habitantes. Esto representa casi 24 veces más presupuesto por ciudadano. Situaciones similares se observan en Yarabamba, Quimbiri, Azángaro y Santo Tomás, cuyos presupuestos per cápita superan ampliamente a los de distritos mucho más poblados de Lima.

Estas cifras demuestran que, en muchos casos, el principal problema no es la falta de dinero, sino la mala gestión, la ausencia de capacidades técnicas, la deficiente priorización de las inversiones y, cuando corresponda, posibles actos de corrupción que deben ser investigados y sancionados.

La CCL solicita a la Contraloría General de la República y a las autoridades competentes una revisión inmediata y exhaustiva del proyecto de Pichari, de sus incrementos presupuestarios y de la diferencia entre su avance físico y financiero.

Cada sol malgastado es un sol que deja de invertirse en combatir la anemia, mejorar una escuela, equipar un centro de salud o llevar agua y desagüe a una familia. El presupuesto público pertenece a los ciudadanos y debe utilizarse para mejorar su calidad de vida, no para financiar obras faraónicas o elefantes blancos.

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