Maribel Huayhuas
– ¿Cómo se perfila el mercado inmobiliario peruano para el resto de 2026 en un contexto marcado por el cambio de gobierno y expectativa empresarial?
El mercado inmobiliario peruano afronta el segundo semestre con fundamentos sólidos. La recuperación de la inversión privada, el crecimiento del crédito hipotecario y una demanda sostenida de viviendas generan un escenario favorable para el sector.
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La elección de Keiko Fujimori como presidenta de la República pone fin a la incertidumbre electoral, lo que podría acelerar el lanzamiento de proyectos residenciales, comerciales y logísticos que permanecían en espera.
No obstante, la confianza empresarial dependerá principalmente de las primeras decisiones del nuevo gobierno, especialmente de la conformación del gabinete económico, el respeto a la estabilidad macroeconómica y el fortalecimiento de los programas de vivienda social.
Si estas señales son positivas, el mercado mantendría su dinamismo durante el resto del año. Sin embargo, persisten desafíos como la ejecución de infraestructura, la disponibilidad de suelo urbano y la necesidad de agilizar los procesos municipales.
En resumen, el panorama para el segundo semestre de 2026 es favorable y de crecimiento moderado. Más que el resultado electoral, serán la estabilidad económica, la confianza empresarial y las políticas de vivienda las que determinarán el ritmo de expansión del mercado inmobiliario peruano.
– ¿Qué nivel de crecimiento proyecta el sector para este año y cuáles serán los principales factores que impulsarán su desempeño?
El sector inmobiliario peruano proyecta un 2026 con resultados positivos. El Banco Central de Reserva estima un crecimiento de 10 % en la actividad constructora, mientras que las proyecciones privadas se ubican entre 2,5 % y 3,4 %, diferencias que responden principalmente a la metodología utilizada. En cualquier escenario, existe consenso en que será uno de los mejores años del sector en la última década.
Los principales impulsores serán las bajas tasas de los créditos hipotecarios, el mayor dinamismo del programa Mivivienda, el crecimiento de la inversión privada, el aumento de las ventas de viviendas y la recuperación de la confianza empresarial tras el proceso electoral. A ello se suma una demanda sostenida, especialmente de compradores jóvenes, y un mayor desarrollo de proyectos en Lima Metropolitana.
Como desafío, el sector deberá fortalecer la oferta de vivienda social y garantizar recursos suficientes para los programas de subsidios, ya que este segmento continúa siendo el principal motor de la demanda habitacional.
-Dentro del mercado inmobiliario, ¿qué segmentos mostrarán mayor dinamismo este año y qué tendencias están explicando este comportamiento?
El segmento residencial continuará siendo el principal motor del mercado, impulsado por la necesidad de vivienda y el interés de las familias por proteger su patrimonio mediante la adquisición de inmuebles.
Sin embargo, el sector industrial y logístico podría convertirse en el segmento de mayor crecimiento debido al desarrollo del comercio electrónico, la expansión del Puerto de Chancay y las necesidades de almacenamiento y distribución de empresas nacionales e internacionales.
El mercado de oficinas seguirá recuperándose, aunque de manera gradual, mientras que el coworking (espacios de trabajo compartidos) continuará creciendo como respuesta a los nuevos modelos laborales híbridos. El retail mantendrá una expansión selectiva, principalmente en ciudades intermedias y zonas de alto crecimiento poblacional.
-Respecto al coworking se observa que viene ganando espacio en Lima y otras ciudades del país. ¿Cómo evalúa este crecimiento?
El crecimiento del coworking responde a una transformación estructural del mercado laboral y corporativo. Las empresas buscan hoy mayor flexibilidad, menores costos fijos y espacios adaptables a sus necesidades. Este fenómeno ha impulsado la expansión de los espacios colaborativos, especialmente en distritos como San Isidro, Miraflores y Surco.
Más que una tendencia temporal, el coworking se ha convertido en una solución permanente para startups, profesionales independientes y empresas que operan bajo modelos híbridos. Su crecimiento también refleja que el mercado tradicional de oficinas aún se encuentra en proceso de adaptación a las nuevas formas de trabajo.
-Por otro lado, ¿cuántos proyectos inmobiliarios se prevé ejecutar este año en los distintos segmentos del mercado? ¿Qué tipo de proyectos y zonas concentran actualmente el mayor interés?
Se espera una importante cartera de proyectos residenciales y de usos mixtos, aunque las empresas están siendo mucho más selectivas al momento de invertir.
Actualmente existe una clara preferencia por proyectos ubicados en distritos consolidados como San Isidro, Miraflores, Barranco, Surco, Magdalena, Jesús María y Pueblo Libre, donde existe demanda comprobada y menor riesgo comercial.
En el segmento industrial y logístico, el mayor interés se concentra en Lurín, el Callao y las zonas vinculadas a los corredores logísticos asociados al Puerto de Chancay, considerado uno de los principales catalizadores de inversión para los próximos años.
-En los últimos años, el precio por metro cuadrado en Lima ha mostrado una tendencia creciente. ¿En cuánto se cotiza actualmente y se espera una tendencia creciente para los próximos años?
El precio promedio del metro cuadrado en Lima se sitúa actualmente alrededor de los S/6800 a S/7000, aunque existen diferencias significativas según el distrito y el tipo de producto inmobiliario.
Para el 2026 se espera un incremento moderado de entre 3 % y 6 %, impulsado principalmente por la escasez de terrenos urbanos, el incremento del valor del suelo, los mayores costos de construcción y una oferta que continúa siendo insuficiente frente a la demanda existente.
La tendencia indica que los precios seguirán creciendo, aunque a un ritmo más moderado que en años anteriores.
– ¿Qué distritos de Lima registran actualmente los precios más elevados y qué zonas vienen mostrando una mayor revalorización?
Los precios más elevados continúan registrándose en San Isidro, Miraflores y Barranco, donde la disponibilidad de terrenos es cada vez más limitada.
Por otro lado, distritos como Comas, Carabayllo, Ate, San Martín de Porres y Los Olivos mantienen valores más accesibles para las familias.
Desde una perspectiva de inversión, los mayores procesos de revalorización se observan en Magdalena, Pueblo Libre, Jesús María, Lince y Surquillo, debido a su ubicación estratégica, conectividad y creciente desarrollo urbano. Asimismo, las zonas cercanas a los grandes proyectos de infraestructura logística podrían experimentar importantes incrementos de valor en los próximos años.
-Si bien se prevé un aumento del precio del metro cuadrado en Lima para los próximos años, ¿la incertidumbre podría moderar ese crecimiento?
No existen señales que permitan anticipar una caída significativa en los precios inmobiliarios de Lima durante los próximos años.
La combinación de déficit habitacional, escasez de suelo urbano, crecimiento de la demanda y mayores costos de desarrollo seguirá ejerciendo presión sobre los valores del mercado. Lo más probable es que observemos incrementos moderados de entre 3 % y 5 % anuales, especialmente en los distritos con mayor demanda y menor disponibilidad de terrenos.
No obstante, el comportamiento futuro dependerá en gran medida de la estabilidad política, la confianza empresarial y la capacidad del próximo Gobierno para generar un entorno favorable para la inversión. En un mercado tan sensible a las expectativas como el inmobiliario, la confianza seguirá siendo el activo más valioso para sostener el crecimiento del sector.

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