John Rodríguez
La feria internacional Seafood Expo Global 2026 confirmó una tendencia que los empresarios pesqueros peruanos no pueden ignorar, pues hoy el mercado internacional ya no compite únicamente por precio, sino por valor, sostenibilidad y capacidad de adaptación. Los compradores europeos buscan proveedores que ofrezcan productos seguros, trazables y alineados con exigencias ambientales. Para las empresas peruanas, el primer desafío es avanzar hacia una mayor diversificación.
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La demanda de productos listos para cocinar o consumir, además de empaques funcionales continúa creciendo. En ese sentido, exportar materia prima seguirá siendo importante, pero los mayores márgenes se encuentran en presentaciones con valor agregado.
Un segundo aspecto clave es la trazabilidad. Cada vez más importadores exigen información sobre el origen de la captura, certificaciones y prácticas responsables. Invertir en sistemas de control y digitalización ya no debe verse como un costo adicional, sino como una herramienta para acceder a mercados más exigentes.
Asimismo, las empresas deben fortalecer su estrategia comercial participando en ferias internacionales, pero el éxito depende también del trabajo previo y posterior al evento. Llegar con agendas definidas y materiales comerciales actualizados puede marcar la diferencia frente a competidores.
Otro elemento relevante es la sostenibilidad. Los mercados desarrollados valoran iniciativas relacionadas con la reducción de desperdicios y el aprovechamiento integral de recursos hidrobiológicos.
Finalmente, el sector debe continuar apostando por la innovación y la asociatividad. La articulación entre empresas, gremios e instituciones permitirá aprovechar oportunidades comerciales y consolidar al Perú como un proveedor confiable de productos pesqueros de calidad para el mundo hoy.
