El Gobierno oficializó un subsidio temporal dirigido a transportistas urbanos, interprovinciales y de carga pesada, con el objetivo de aliviar el impacto del incremento de los combustibles sobre los costos operativos del sector.
La medida contempla la entrega de un apoyo económico equivalente a S/4 por galón de diésel B5 y B20 por un periodo de dos meses, beneficiando exclusivamente a operadores formales que cuenten con permisos y habilitaciones vigentes.
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Estado destinará S/33,8 millones
Para financiar este subsidio, el Ejecutivo destinará S/33,8 millones, recursos que buscan amortiguar el impacto del alza internacional de los combustibles sobre el transporte de pasajeros y mercancías.
El presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, explicó que el objetivo es apoyar a uno de los sectores más afectados por el incremento del precio del diésel.
“Se ha aprobado un decreto de urgencia para otorgar un subsidio económico a los transportistas ante el incremento del precio del combustible”, señaló el jefe del gabinete ministerial.
¿Quiénes podrán acceder al subsidio?
El beneficio estará dirigido a empresas y transportistas formales de Lima, Callao y regiones del país que cumplan ciertos requisitos establecidos por el Ejecutivo.
Entre las principales condiciones figuran:
- Contar con autorización y habilitación vehicular vigente.
- Tener el RUC activo y en condición de habido.
- Sustentar la compra de combustible mediante comprobantes electrónicos.
- Adquirir combustible a proveedores inscritos en el Registro de Hidrocarburos de Osinergmin.
Las autorizaciones deberán haber sido emitidas por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), gobiernos regionales o municipalidades provinciales.
Buscan evitar incremento de tarifas
El aumento del precio de los combustibles ha elevado significativamente los costos del transporte en los últimos meses, tanto para empresas de carga como para el servicio de pasajeros.
Con este subsidio, el Ejecutivo busca contener nuevas alzas en los pasajes, fletes y costos logísticos, que finalmente terminan impactando en el precio de alimentos y productos de consumo masivo.
