La inclusión financiera dio un importante salto en los últimos años y según la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), ello se debe a tres grandes factores dados a conocer durante la Semana Mundial del Ahorro (16 al 22 de marzo).
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Mariela Zaldívar, gerente de Conducta de Mercado e Inclusión Financiera de la SBS, detalló que los tres factores decisivos han sido la expansión de los puntos de atención, las billeteras móviles y la implementación de políticas públicas pro inclusión.
Zaldívar destacó que dos de cada tres adultos peruanos cuentan con algún producto financiero, cuando en 2020 ese ratio era de un 40 %; en tanto que el número de deudores ya supera los 8.6 millones de peruanos.
Para la funcionaria, la educación financiera es clave para que los servicios financieros se sigan expandiendo de manera sana.
Cabe indicar que mediciones internacionales muestran que en el Perú menos del 5 % de los consumidores está suficientemente preparado para enfrentar riesgos crecientes y sistemas financieros complejos.
EDUCACIÓN FINANCIERA
En ese sentido, Verónica Frisancho, economista jefe de CAF, banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, señaló que diversos estudios han demostrado que los cursos de educación financiera consiguen, en quienes los reciben, ganancias inmediatas en conocimiento y cambios de comportamientos a largo plazo.
Frisancho detalló que el programa de educación financiera desarrollado por el Ministerio de Educación, la SBS y la Asociación de Bancos fue analizado entre los alumnos de 3°, 4° y 5° de secundaria de 300 escuelas públicas (150 recibieron el programa y 150 no lo hicieron), con una muestra de 20 000 estudiantes de un total de 60 000.
Así, se encontró los siguientes cambios en el comportamiento de los adolescentes impactados por el programa: cuando empezaron su vida económica tuvieron menores niveles de morosidad y, además, luego de siete años. sus deudas tendieron a ser del tipo no revolvente, que se considera es menos costosa que la deuda revolvente.
También se encontró que quieres recibieron el curso, han tendido a tener mayores niveles de deuda, pero menores niveles de morosidad, lo que hace presumir que tienen un manejo financiero adecuado.
La economista de la CAF resaltó que otros hallazgos destacables fueron que la inclusión de cursos de educación financiera no tiene costos académicos (no retrasan el aprendizaje de otras materias).
Y, por otro lado, estos cursos tienen efectos multiplicadores en los docentes que dictaron el curso y en los padres. En el caso de los docentes, se notó un cambio importante en la probabilidad de ahorrar y en sus capacidades financieras; mientras que, en el hogar, los padres de alumnos con ingresos bajos redujeron en 26 % el incumplimiento de sus obligaciones, mejoraron en 5 % su puntaje de crédito y su deuda vigente aumentó en 40 %.
“Es necesario que se apoye la inclusión de cursos obligatorios de educación financiera en la currícula escolar”, concluyó.
