El Congreso aprobó cambios a la Ley 30198, que reconoce la venta de bebidas elaboradas con plantas medicinales —como emolientes, quinua, maca y kiwicha— como una actividad económica clave para el autoempleo en el Perú.
La norma también incluye la venta de productos complementarios, como sánguches, y refuerza su rol como actividad de interés social, cultural y turístico.
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Reconocimiento como microempresas
Con esta modificación, los emolienteros son considerados formalmente microempresas generadoras de autoempleo productivo.
Esto busca dar mayor respaldo a miles de trabajadores que desarrollan esta actividad en la vía pública y promover su formalización.
Más control sanitario y promoción de alimentos saludables
La ley establece que los vendedores deben cumplir con normas de higiene y salubridad en la preparación de sus productos.
Además, se promueve el consumo de bebidas naturales tradicionales como una alternativa saludable para la población.
Municipios tendrán rol clave
Los gobiernos locales serán responsables de regular esta actividad en sus jurisdicciones.
Entre sus funciones están:
- Registrar a los vendedores
- Supervisar condiciones sanitarias
- Brindar capacitación
- Promover el orden y cuidado del espacio público
Capacitación obligatoria y gratuita
El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo será el encargado de establecer lineamientos para capacitar a los vendedores.
Los temas incluyen:
- Manipulación de alimentos
- Valor nutricional
- Técnicas de preparación
- Formalización de negocios
- Manejo de residuos
Crean el Registro Nacional de Emolienteros
La norma también crea el Registro Nacional de Emolienteros del Perú (RNEP), que permitirá identificar y formalizar a los trabajadores del sector.
La inscripción será gratuita y estará a cargo del Ministerio de Trabajo en coordinación con los municipios.
Mejores condiciones y reconocimiento
La ley también regula aspectos como la vestimenta y presentación de los módulos de venta, siempre bajo normas sanitarias y sin imposiciones políticas.
En conjunto, estas medidas buscan mejorar las condiciones de trabajo de los emolienteros, fortalecer su formalización y promover una alimentación más saludable en el país.
