Maribel Huayhuas
Marienela Mendoza, presidenta del Gremio de Turismo de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), afirmó que, pese a los efectos del Niño Costero, la demanda turística se mantiene activa, aunque con redistribución del flujo, donde los viajeros optan por destinos con mejor clima y conectividad.
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¿Se proyectaba un mayor movimiento turístico para esta Semana Santa antes del Niño Costero y cuál es el panorama actual?
A inicios de año se tenían expectativas favorables para la campaña de Semana Santa, impulsadas por la recuperación del turismo interno y una mayor disposición de gasto por parte de los viajeros. Sin embargo, la presencia del Niño Costero ha generado un cambio en este escenario, introduciendo mayor cautela, especialmente hacia los destinos del norte del país, donde las lluvias y alertas climáticas han influido en la toma de decisiones de los visitantes.
Si bien regiones como Piura, Tumbes, La Libertad y Cajamarca han enfrentado condiciones climáticas adversas, otros destinos con alta tradición religiosa y mejor conectividad, como Lima y sus alrededores, se han consolidado como alternativas. En ese sentido, la demanda no se ha detenido, pero sí muestra un comportamiento más prudente, con viajeros que priorizan información actualizada antes de confirmar sus reservas.
Entonces, ¿igual se espera un crecimiento en el gasto de los visitantes?
Sí, pese a este contexto, las proyecciones siguen siendo positivas. Según el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la CCL, se estima una movilización de 1,9 millones de visitantes, lo que generaría un impacto económico cercano a S/906 millones (US$ 261 millones) durante estas celebraciones.
Este resultado implicaría un crecimiento de 10,3 % respecto a 2025, lo que refleja que, aunque hay mayor cautela en la planificación de viajes, el interés por desplazarse en Semana Santa se mantiene, especialmente hacia destinos que ofrecen mejores condiciones de seguridad y accesibilidad.
Asimismo, este mayor desembolso no necesariamente a la cantidad de turistas, sino por el encarecimiento de productos y servicios asociados a la actividad turística, especialmente en rubros como transporte y alimentación.
Esta mayor presión sobre los precios estaría impulsada por factores internos como El Niño y externos como el encarecimiento del combustible ante las tensiones de Medio Oriente.
MAYOR GASTO
¿Cuál será el gasto promedio en estas fechas?
Para esta campaña, el ticket promedio se estima en S/450, lo que registraría un crecimiento de 7,14 % frente al año pasado (S/420). Históricamente, el mayor gasto del turista se concentra en transporte, alojamiento y alimentación. Estos rubros suelen absorber la mayor parte del presupuesto de los viajeros durante feriados largos.
A estos rubros se suman los gastos en actividades culturales, visitas a atractivos turísticos y consumo en comercios locales, incluidos los gastronómicos, lo que contribuye a dinamizar las economías regionales. De esta manera, el impacto económico no solo se refleja en el turismo, sino también en sectores vinculados como comercio y servicios.
CANCELACIONES POR CLIMA
Hace más de un mes se reportó la cancelación de paquetes turísticos en el norte. ¿Existe riesgo similar en la Amazonía?
En la Amazonía el riesgo es distinto al de la costa, pero sigue siendo un factor relevante a monitorear. En esta macrorregión, la actividad turística depende en gran medida de las condiciones climáticas y del nivel de los ríos, ya que muchos desplazamientos se realizan por vía fluvial o aérea.
Cuando se presentan lluvias prolongadas, lo más frecuente es la reprogramación de itinerarios más que cancelaciones masivas. Hasta el momento, la demanda hacia destinos como Loreto, Ucayali y San Martín se mantiene activa e incluso, en algunos casos, la selva se posiciona como una alternativa frente a las zonas más afectadas por las lluvias en la costa norte.

¿Qué otras regiones podrían verse en riesgo por factores climáticos?
De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI), durante los meses de febrero a abril se vienen registrando lluvias entre normales y por encima de lo habitual en la costa norte, con episodios de moderada a fuerte intensidad. Esto incrementa la vulnerabilidad en regiones como Piura, Tumbes y Lambayeque.
Estas condiciones pueden afectar la conectividad, generar deslizamientos y dificultar el acceso a destinos turísticos, lo que impacta directamente en la planificación de viajes. En ese contexto, la actividad turística enfrenta principalmente reprogramaciones y ajustes en los itinerarios.
¿Se está redirigiendo la demanda hacia otros destinos?
Sí, se observa una reorientación de la demanda hacia destinos con mejores condiciones climáticas y mayor conectividad. Este comportamiento es habitual en contextos de eventos climáticos, donde los viajeros priorizan la seguridad y la certeza de poder cumplir con sus planes.
En ese sentido, ciudades del sur como Cusco, así como destinos cercanos a Lima como Ica y Paracas, vienen captando a turistas que inicialmente tenían previsto viajar al norte. Más que una caída general de la demanda, lo que se evidencia es una redistribución del flujo turístico.
DESTINOS PREFERIDOS
¿Qué destinos concentrarán mayor flujo en Semana Santa?
Los destinos que combinan tradición religiosa, conectividad y cercanía serán los más demandados. Ayacucho se mantiene como un punto clave por la magnitud de sus celebraciones, que atraen cada año a miles de visitantes.

Ciudades como Cusco, Arequipa e Ica también registran fuerte demanda gracias a su riqueza cultural, gastronómica y su infraestructura turística. A pesar de que Arequipa e Ica han registrado lluvias e inundaciones recientes, siguen siendo opciones preferidas por los viajeros.
Por su parte, Lima y sus alrededores continúan siendo elegidos para viajes cortos o decisiones de último momento, tendencia que se intensifica en escenarios de incertidumbre climática.
¿Por qué se eligen estos destinos?
Los viajeros buscan la combinación de tradición, cultura, buen clima y experiencias gastronómicas. En Ayacucho, el fervor religioso, con más de 30 iglesias, comprende además sitios arqueológicos y eventos culturales como carnavales y tunantadas, los que atraen al turismo local e internacional, complementados por experiencias vivenciales en comunidades como Quinua.
Cusco destaca por su mezcla de tradiciones católicas e incaicas, en entornos emblemáticos como Machu Picchu y Sacsayhuamán, con una reconocida oferta gastronómica. Arequipa ofrece una combinación de fe, naturaleza y cultura, con rutas que incluyen monasterios, el Cañón del Colca y la Ruta del Sillar.
¿Qué otros destinos recomiendan para esta temporada?
Huaraz es otro destino favorito, pues permite disfrutar de montañas, lagunas, senderismo y baños termales, además de contar un importante patrimonio arqueológico. También tenemos a Iquitos el cual ofrece espiritualidad amazónica, interacción con comunidades nativas y actividades de aventura como canopy y caminatas nocturnas.
En todos estos destinos, la gastronomía y la cultura local son elementos clave que no solo atraen turistas, sino que también impulsan el movimiento económico vinculado al turismo, manteniendo expectativas positivas para la temporada pese a los efectos del Niño Costero.
