Juan Vargas Sánchez
Desde David Ricardo y Joseph Schumpeter hasta Robert Lucas y los últimos premios Nobel de Economía se señala que la forma de asegurar que una economía tenga un crecimiento sostenible es a través de incrementos en la productividad.
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Es decir, la forma comprobada de avanzar hacia la prosperidad es produciendo cada vez más con el mismo o menor uso de recursos. Y otra cosa que han demostrado esos grandes pensadores económicos es que el principal generador de productividad es el cambio tecnológico.
Así, la pregunta cae de madura ¿cómo hacemos para que en el Perú se produzcan cambios tecnológicos que incrementen nuestra productividad?
Sobre ello, precisamente, Marco Vega, subgerente de Investigación Económica del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), acaba de publicar en la revista Moneda N.° 204 el artículo “Ruta al crecimiento sostenido: análisis del Premio Nobel de Economía 2025 en innovación tecnológica”.
DESTRUCCIÓN CREATIVA
Allí, Vega hace una revisión de los economistas que han estudiado el cambio tecnológico. Por ejemplo, indica que los premio Nobel Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt señalan que la innovación es un proceso interno y sostenido que impulsar el crecimiento mediante un mecanismo continuo de destrucción creativa.
El impacto de la destrucción creativa en la innovación; sin embargo, se puede observar en países que tienen tecnología de punta como Japón y Estados Unidos, pero no tanto en países en desarrollo.
Es el caso del Perú, que —en general— no genera nueva tecnología, sino que recurre a la adopción, adaptación y difusión de los avances, de modo que solo se aspira a reducir brechas respecto de los países en la frontera tecnológica.
“Un ejemplo ilustrativo es el sector de la construcción, donde las grúas torre —una tecnología madura en economías avanzadas— comenzaron a expandirse en Lima a partir de la década de 2010, lo que incrementó la productividad y redujo costos a través de la adopción tecnológica y la capacitación local”, señaló Vega.
Es decir, el uso de las grúas torre en la construcción que vemos a nuestro alrededor, fue una innovación en Perú hace recién 15 años y generó muchas eficiencias en el sector; pero en Europa, se usan masivamente desde mediados del siglo pasado.
INCENTIVAR INNOVACIÓN
Vega indica que los Premio Nobel de Economía 2025 brindan un marco analítico para orientar políticas de innovación tecnológica con incentivos adecuados, e indica que se requiere también ampliar la capacidad de adaptación, lo que implica invertir en educación.
“En un contexto dominado por la inteligencia artificial y crecientes asimetrías globales, las ideas de Mokyr, Aghion y Howitt apuntan hacia una convergencia estratégica, en la que la innovación se conciba como un bien público y la educación como su principal motor”, sostiene.
Así, para tener un crecimiento sostenido, el Perú necesita incentivar la innovación y la destrucción creativa y contar con recursos humanos mejor educados y con capacidad para aprender y customizar tecnología. La conclusión parece obvia, pero ahora sí hay que aplicarla.
Puede leer el artículo completo de Marco Vega aquí
