Emprender implica mucho más que vender un producto o servicio. Entre atender clientes, coordinar con proveedores, revisar pagos, administrar redes sociales y resolver imprevistos, muchos emprendedores terminan dedicando gran parte de su jornada a tareas operativas que les dejan poco tiempo para planificar el crecimiento de su negocio.
La importancia de una buena gestión se refleja en las cifras. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), entre julio y setiembre de 2025 se crearon 101 556 empresas en el país. Sin embargo, durante ese mismo periodo también se registraron más de 50 000 bajas empresariales, evidenciando que emprender requiere no solo iniciativa, sino también organización y capacidad de gestión.
Para Roberto Percca, gerente de Desarrollo del Emprendedor de Mibanco, el éxito no depende de trabajar más horas, sino de enfocarse en las actividades que realmente generan resultados.
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PRIORIZAR UNA ACCIÓN CLAVE CADA DÍA
Antes de revisar mensajes o atender urgencias, es recomendable identificar la tarea más importante de la jornada. Puede tratarse de generar ventas, mejorar la atención al cliente, cobrar deudas pendientes o reducir costos.
Según Percca, elegir una “tarea ancla” ayuda a mantener el enfoque y garantiza que el día aporte valor al negocio.
ORGANIZAR EL TRABAJO POR BLOQUES
Cambiar constantemente de actividad puede afectar la productividad. Por ello, se recomienda dividir la jornada en bloques específicos para ventas, atención al cliente, compras, administración o gestión de redes sociales.
Esta metodología permite optimizar el tiempo y reducir las interrupciones innecesarias.
LLEVAR UN CONTROL FINANCIERO DIARIO
Dedicar unos minutos al día para revisar ingresos, gastos, pagos pendientes y productos más vendidos ayuda a tener una visión clara de la situación del negocio.
Este hábito facilita la toma de decisiones y permite detectar oportunidades de mejora de manera oportuna.
APROVECHAR EL CELULAR COMO HERRAMIENTA DE GESTIÓN
Actualmente, el teléfono móvil puede convertirse en un aliado estratégico para vender, cobrar, registrar pedidos, coordinar entregas y administrar diversas operaciones.
Además, muchas transacciones financieras ya pueden realizarse desde aplicaciones y canales digitales, permitiendo ahorrar tiempo y agilizar procesos.
PLANIFICAR EL DÍA SIGUIENTE ANTES DE CERRAR
Los últimos minutos de la jornada pueden marcar una gran diferencia. Revisar pedidos pendientes, organizar mercadería, confirmar cobros y definir prioridades para el día siguiente ayuda a iniciar la siguiente jornada con mayor claridad y organización.
De esta manera, el emprendedor puede concentrarse en hacer crecer su negocio en lugar de reaccionar constantemente a los imprevistos.
