Opinión

CCL: deben resolverse irregularidades antes de la segunda vuelta electoral

En caso de no existir consenso, será el empleador quien determine la fecha del descanso.

El país no puede continuar avanzando hacia una segunda vuelta electoral mientras existan denuncias, apelaciones e irregularidades pendientes de resolver que hoy ponen en cuestionamiento la transparencia y legitimidad del proceso electoral.

Construir una segunda vuelta electoral sobre dudas, denuncias e irregularidades que, hasta la fecha, no han sido plenamente esclarecidas por las autoridades competentes, resulta irresponsable y anti democrático.

Las graves y constantes denuncias formuladas contra la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), relacionadas con inconsistencias en el procesamiento de resultados, sistemas informáticos altamente cuestionados, actas observadas, las denominadas “actas fantasmas”, los cuestionamientos vinculados a la serie 900 000, así como las múltiples apelaciones y recursos aún pendientes de resolver, han generado una profunda preocupación y desconfianza en un amplio sector de la ciudadanía.

En estos momentos, la transparencia electoral no es opcional; es la base de toda democracia. Por ello, resulta indispensable que la ONPE, el JNE y la Contraloría General de la República asuman con absoluta responsabilidad histórica y democrática, el deber de esclarecer, revisar y resolver, de manera pública, técnica y transparente cada una de las denuncias presentadas antes de avanzar hacia una segunda vuelta. De lo contrario, continuará afectándose la credibilidad del proceso electoral.

El país necesita certeza, transparencia y confianza. Cada voto debe ser respetado y cada denuncia debidamente investigada antes de continuar con cualquier nueva etapa electoral, porque el Perú merece elecciones limpias, transparentes y plenamente legítimas.

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