Sandi Narciso
El inicio del año escolar 2026 coincide con temperaturas elevadas en distintas regiones del país, un contexto que vuelve fundamental reforzar los hábitos de hidratación en los niños durante la jornada educativa. De acuerdo con el Ministerio de Salud (Minsa), mantener un consumo regular de líquidos ayuda a prevenir golpes de calor y contribuye a preservar el rendimiento físico y cognitivo en las actividades diarias.
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Este escenario también influye en las decisiones de compra de las familias al momento de preparar las loncheras escolares. Según el estudio “Tendencias de lonchera escolar en Perú” de Kantar, el 49 % de los hogares incluye agua en las loncheras de sus hijos, seguida por jugos y refrescos naturales, lo que evidencia una preferencia por alternativas balanceadas que acompañen la rutina escolar.
En ese contexto, Andrea Vargas, gerente de Customer Marketing de Industrias San Miguel (ISM), destaca que una lonchera equilibrada debe considerar tanto el valor nutricional como la practicidad para los menores. “Cuando los chicos practican deporte o participan en talleres, el cuerpo necesita reponer líquidos de forma constante. Una lonchera equilibrada no solo debe ser nutritiva, también tiene que resultar atractiva y práctica para ellos. La hidratación efectiva se logra ofreciendo variedad y formatos que se adapten a su ritmo. No se trata solo de cantidad, sino de calidad y de opciones que acompañen su energía diaria”, explica.
HIDRATACIÓN INFANTIL Y LONCHERAS ESCOLARES: RECOMENDACIONES PARA EL INICIO DE CLASES
Con el objetivo de reforzar el hábito de hidratación durante la etapa escolar, la especialista comparte algunas recomendaciones prácticas para la preparación de loncheras infantiles:
1. Priorizar el agua en formatos prácticos: El agua debe ser la principal fuente de hidratación. Presentaciones pequeñas y livianas facilitan su consumo durante los tiempos libres de cada actividad y evitan un peso excesivo en la mochila.
2. Frutas con “doble función”: Además de fibra y vitaminas, frutas como la sandía o el melón contienen hasta un 91 % de agua. Incluirlas picadas permite reforzar la hidratación de manera natural durante los recreos.
3. Incorporar alternativas de sabor con valor agregado: Como complemento, se pueden considerar bebidas con sabores frutales que aporten variedad, siempre cuidando el tamaño de las porciones y su composición nutricional para mantener un consumo equilibrado.
4. Combinaciones ligeras y refrescantes: Ensaladas de frutas, gelatinas bajas en azúcar o mezclas de yogurt con toppings saludables ofrecen opciones frescas que aportan líquidos, vitaminas y minerales, especialmente en días de mayor actividad.
Finalmente, Vargas señala que la planificación de la lonchera debe enfocarse en el equilibrio entre hidratación y alimentación saludable. “Una lonchera bien pensada parte de encontrar el balance entre agua, alimentos frescos y opciones prácticas que acompañen el ritmo de los niños. En ISM innovamos constantemente para ofrecer alternativas que ayuden a las familias a construir ese equilibrio, con productos sin octógonos y formatos adecuados para una hidratación responsable y cotidiana. Porque, al equilibrar estas alternativas, las familias pueden convertir la hidratación en un hábito cotidiano y no en una preocupación adicional durante el verano”, sostiene.
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Una lonchera equilibrada debe ser nutritiva, práctica y atractiva para los niños. (Foto: Industrias San Miguel / @industriassanmiguel).
