Maribel Huayhuas
El presidente del Sector Pesca del Gremio de Comercio Exterior (XCOM) de la Cámara de Comercio de Lima, Richard Inurritegui, afirma que, pese a la reducción de la cuota, este escenario podría generar un alza de precios que compensaría parcialmente la caída en la producción. Añadió que, por ahora, un eventual Niño Global no tendría un impacto directo en costas peruanas.
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¿Cómo impactará en el sector pesquero la reducción de la primera cuota de anchoveta, 36 % menor que el año pasado?
La cuota no fue la esperada por el sector; sin embargo, es importante precisar que es determinada por el Ministerio de la Producción (Produce) sobre la base de las recomendaciones del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) luego de las evaluaciones y prospecciones científicas realizadas sobre las condiciones biológicas de la biomasa de anchoveta. En ese sentido, responde a la necesidad de preservar la sostenibilidad del recurso.
¿Considera que esta cuota responde a criterios técnicos suficientes?
Efectivamente. La evaluación de la biomasa es realizada por Imarpe con criterios estrictamente técnicos y científicos. Además, recientemente la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha destacado la gestión pesquera del Perú como de primer nivel mundial, por su base científica y enfoque sostenible. Esto refuerza la confianza del sector privado en las decisiones adoptadas por la autoridad.
¿Qué efectos tendrá esta menor disponibilidad en el mercado local y en las exportaciones?
Esta cuota corresponde únicamente a la primera temporada de la pesca industrial destinada a la producción de harina y aceite de pescado (consumo humano indirecto) en la zona Norte-Centro, que abarca desde el extremo norte del dominio marítimo hasta el paralelo 16 en Atico. La zona Sur cuenta con una cuota independiente de 251 000 toneladas en la primera temporada.
Considerando que esta producción se destina casi en su totalidad al mercado internacional, la menor disponibilidad implicaría una menor producción en el primer semestre del año para la exportación, dependiendo además de la cuota de la segunda temporada.
No obstante, este escenario podría generar una presión al alza en los precios internacionales de la harina y el aceite de pescado, lo que compensaría parcialmente la menor producción en la zona Norte-Centro.
¿Podría esta situación afectar el PBI pesquero y el empleo?
Sí, una menor producción afectaría al PBI pesquero y al empleo vinculado a la cadena industrial. Sin embargo, para una evaluación más completa del desempeño anual del sector será necesario considerar también los resultados de la segunda temporada de pesca.
En cuanto al sector artesanal, esta reducción no tendría un impacto directo, ya que se trata de una cuota destinada exclusivamente a la pesca industrial. Existe una cuota diferenciada para consumo humano directo, dirigida a pescadores artesanales y de menor escala, la cual aún está pendiente de definición y debería ser menor en línea con la evaluación de la biomasa, pues el año pasado fue de 150 000 toneladas.
En este punto, es fundamental que la autoridad garantice un control efectivo para que esta cuota se destine realmente al consumo humano directo (principalmente conservas y productos congelados) y no sea desviada ilegalmente hacia la producción de harina de pescado informal, uno de los principales problemas del sector.
EL NIÑO GLOBAL
¿Existe el riesgo de que el Niño Costero o un Niño global obliguen a recortar la cuota?
Existe siempre el riesgo de un mayor calentamiento del litoral peruano, así como de una alta presencia de juveniles de anchoveta, lo que podría afectar el normal desarrollo de la temporada. No obstante, por el momento se trata de escenarios aún especulativos.
Respecto a la posibilidad de un Niño global, se ha señalado que este podría presentarse hacia octubre y desarrollarse principalmente en el Pacífico central (zona Niño 3 + 4), por lo que no tendría un impacto directo sobre nuestras costas, ubicadas en la zona Niño 1 + 2. En ese contexto, podrían presentarse efectos indirectos, como variaciones en el régimen de lluvias, aunque no existe evidencia clara de un calentamiento significativo del litoral en el corto plazo.
Pero de ocurrir un Niño Global…
Si ocurriera, en efecto habría mayores lluvias en la zona norte y aumentaría la temperatura del mar con efecto sobre los recursos, sin embargo, aún no es prudente especular o adelantar escenarios.
Además de la anchoveta, ¿qué otras especies podrían verse afectadas?
Ante un calentamiento del mar, a parte de la anchoveta otras especies que se verían afectadas sería la merluza, y en menor medida, el jurel y la caballa. También podrían registrarse impactos en recursos como la concha de abanico. Sobre la afectación del volumen, por el momento no es posible determinarlo porque esa es una dinámica que depende de las temperaturas, del período de que se trate y de las biomasas que existen en momento.
CONSUMO HUMANO
¿Qué impacto tendría este escenario en la pesca para consumo humano directo?
La pesca artesanal no se vería mayormente afectada, salvo en algunas especies en la zona norte. De hecho, ciertas especies como la pota, el bonito y el atún tienden a beneficiarse de temperaturas más cálidas, mientras que otras, como el pez espada y los langostinos, pueden acercarse más a la costa, incrementando su disponibilidad para la flota artesanal.
En un escenario optimista, ¿se podría sostener la actividad pesquera pese al Niño Costero?
La actividad pesquera suele mantenerse incluso en presencia de un Niño Costero. En el caso de especies como la anchoveta, el jurel o la caballa, el impacto dependerá del nivel de calentamiento; sin embargo, es importante destacar que la anchoveta es un recurso altamente resiliente, con capacidad de recuperación relativamente rápida. Asimismo, como se ha mencionado, otras especies pueden volverse más abundantes bajo condiciones de calentamiento moderado.
