Sandi Narciso
La vinculación entre universidades y empresas viene cobrando mayor relevancia en el norte del país, en un contexto donde la competitividad del sector agroexportador depende cada vez más de la innovación, la eficiencia productiva y la adopción de tecnología. En este escenario, la investigación académica comienza a desempeñar un rol más activo en la solución de desafíos industriales.
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El Centro de Investigación Avanzada en Agroingeniería (CIAA) de la Universidad Privada del Norte (UPN) se posiciona como uno de los espacios que articula esta relación, al desarrollar proyectos tecnológicos dirigidos a empresas agroexportadoras sin necesidad de que estas salgan de su ámbito regional. Este enfoque permite reducir costos operativos y facilitar la implementación de mejoras en los procesos productivos.
El mecanismo que sostiene esta dinámica es la transferencia tecnológica, mediante la cual el conocimiento generado en las universidades se aplica directamente en el sector empresarial. En el Perú, este modelo ha ido consolidándose en los últimos años, con instituciones que asumen un rol más cercano a la industria. En ese marco, la UPN ha liderado el ranking de patentes otorgadas en el país durante seis años consecutivos y ha sido reconocida por el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) como el mejor Centro de Apoyo a la Tecnología y la Innovación (CATI) en tres ocasiones consecutivas hasta 2023.
INNOVACIÓN AGROINDUSTRIAL, TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA Y EMPLEO EN LA LIBERTAD
En Trujillo, el CIAA es el único centro especializado de este tipo en la región norte, lo que facilita que empresas agroexportadoras como Agrovisión y Danper desarrollen proyectos técnicos avanzados dentro de su propia zona de operación. Esta proximidad contribuye a acelerar los procesos de innovación y a reducir la dependencia de servicios tecnológicos externos.
El impacto del centro también se extiende al ámbito académico. Estudiantes y tesistas de carreras como Ingeniería Agroindustrial, Ingeniería Industrial, Ingeniería de Sistemas, Ciencia de Datos, Ingeniería Ambiental, Administración, Negocios Internacionales y Nutrición participan en proyectos aplicados, lo que fortalece su formación y los vincula con las necesidades reales del mercado laboral.
Además, los proyectos desarrollados en el CIAA han permitido la participación de estudiantes en congresos internacionales y la generación de vínculos con instituciones académicas del extranjero, lo que contribuye a su exposición a estándares globales de innovación.
A nivel de calidad académica, las carreras de ingeniería de la UPN en Trujillo cuentan con acreditación internacional ABET, lo que respalda el nivel de formación y las soluciones tecnológicas desarrolladas. Este tipo de certificación también facilita que las empresas accedan a fondos públicos, como los promovidos por ProCiencia, orientados a financiar proyectos de investigación e innovación.
En paralelo, este ecosistema comienza a reflejarse en el mercado laboral de La Libertad. Según datos de la universidad, nueve de cada diez egresados se encuentran empleados y el 60 % ocupa posiciones de liderazgo en sus organizaciones. Asimismo, el modelo educativo permite adelantar estudios de posgrado desde el pregrado, lo que contribuye a la formación de profesionales especializados en menor tiempo.
Estos avances evidencian un cambio progresivo en la región, que empieza a consolidarse no solo como un espacio de producción agroindustrial, sino también como un entorno de generación de conocimiento, tecnología y talento alineado a las exigencias actuales del mercado.
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