Óscar Chávez
El gobierno interino debe concentrarse en aspectos que contribuyan a un mejor entorno para el próximo gobierno: fortalecer la estabilidad macroeconómica, luchar frontalmente contra la criminalidad, enfrentar eficientemente el Fenómeno de El Niño Costero y asegurar unas elecciones presidenciales transparentes.
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El Perú atraviesa nuevamente un periodo particularmente sensible marcado por un gobierno interino con mandato acotado, un proceso electoral en marcha y un entorno social de creciente criminalidad y elevada desconfianza en los políticos. En paralelo, el país carga el costo de ser una de las economías políticamente más inestables, con ocho presidentes en 10 años, una alta rotación de gabinetes y políticas que se alejan de alcanzar la madurez operativa.
En medio de esta agitación política, el actual gobierno interino debe concentrarse en aspectos que contribuyan a un mejor entorno para el próximo gobierno: fortalecer la estabilidad macroeconómica, luchar frontalmente contra la criminalidad, enfrentar eficientemente el Fenómeno de El Niño Costero y asegurar unas elecciones presidenciales transparentes.
ESTABILIDAD MACROECONÓMICA
La estabilidad macroeconómica es el principal activo competitivo del Perú, y en esta etapa de transición, se trata de evitar la erosión de las reglas fiscales y señales de incertidumbre que puedan hacer retroceder las expectativas de inversión y consumo.
Por lo tanto, el gobierno interino debe comprometerse al cumplimiento estricto de las reglas fiscales, evitando decisiones que signifiquen un uso ineficiente de los recursos o comprometiendo el presupuesto de los próximos años.
En lugar de destinar fondos a gastos con efecto multiplicador reducido, el margen fiscal disponible debe dirigirse a inversiones con alto retorno social y económico, priorizando áreas que fortalezcan el bienestar del país, como la seguridad ciudadana, servicios públicos de calidad y la mejora de los sistemas de prevención y mitigación de desastres.
ENFRENTAR EL NIÑO COSTERO
El Perú enfrenta actualmente el impacto del Fenómeno de El Niño Costero que ya ha cobrado 51 vidas y dejado más de 9 mil damnificados. Las regiones de Piura, Tumbes, Arequipa, Ica, Moquegua, La Libertad y Lambayeque han sido especialmente afectadas, y la situación podría empeorar en las próximas semanas.
En esta situación crítica, el gobierno interino debe adoptar una estrategia proactiva de gestión de riesgos, fortaleciendo las capacidades de respuesta ante emergencias y asegurando los recursos financieros y técnicos para mitigar los efectos de los desastres naturales. Es esencial implementar medidas como la construcción y rehabilitación de defensas ribereñas, la mejora de los sistemas de drenaje y la instalación de alertas tempranas en las zonas más vulnerables a lo largo de toda la costa del país.
El tiempo apremia y el Ejecutivo debe asegurar de inmediato el financiamiento para llevar a cabo estas intervenciones de manera efectiva.
GARANTIZAR LA SEGURIDAD CIUDADANA
Ante el desborde de los delitos que afectan sobre todo a las mypes, el gobierno interino debe dar pasos concretos para disminuir drásticamente la inseguridad que vive gran parte de la población. Es fundamental fortalecer la inteligencia policial contra crimen organizado y extorsión, mejorar la coordinación entre Policía, Ministerio Público y Poder Judicial. Además, es esencial enfocar esfuerzos en la protección de corredores comerciales y zonas de alta densidad poblacional y empresarial.
En ese sentido, la Cámara de Comercio de Lima ha propuesto recomendaciones para abordar medidas eficientes en el corto plazo. Entre ellas se incluye la declaración de emergencia de la Policía Nacional del Perú (PNP) y la asunción del control de las 120 zonas más vulnerables del país. Asimismo, reforzar las labores de inteligencia policial y utilizar tecnologías avanzadas, como la videovigilancia y el reconocimiento facial, para prevenir y enfrentar la delincuencia. Además, se debe recurrir a mecanismos como Obras por Impuestos (OxI) y Asociaciones Público-Privadas (APP) para fortalecer la infraestructura de seguridad y el sistema penitenciario.
GARANTIZAR ELECCIONES TRANSPARENTES
En un gobierno de transición, uno de los mayores desafíos es asegurar la transparencia y legitimidad del proceso electoral, evitando cualquier tipo de interferencia política. Para lograrlo, es crucial que el gobierno interino implemente medidas claras que impidan la manipulación o fraude electoral. Esto incluye fortalecer los mecanismos de observación electoral y asegurar el uso de tecnología confiable en la transmisión de resultados.
La independencia del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y de las autoridades encargadas de supervisar el proceso debe ser un principio fundamental e inquebrantable. Además, es esencial facilitar la participación de observadores nacionales e internacionales para garantizar la integridad del proceso electoral, lo que contribuirá a fortalecer la confianza de la ciudadanía en la legitimidad del nuevo gobierno.
