1

CCL gana concurso mundial Digital Champions for Small Business

La Cámara de Comercio de Lima (CCL) ganó el concurso mundial Digital Champions for Small Business con el proyecto “Cámaras Digitales: La nueva normalidad”.

 

Este concurso es organizado por el Grupo de Trabajo sobre las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas de la Organización Mundial de Comercio (MSMEs), el Centro de Comercio Internacional (ITC) y la Cámara de Comercio Internacional (ICC). Además, es patrocinado por Google y Zoom.

 

Proyecto de la CCL

 

“Cámaras Digitales: La nueva normalidad” es el proyecto que la CCL ha desarrollado e implementado para su proceso de digitalización interno con el objetivo de ayudar a sus más de 15.000 asociados hacia dicha transformación.

 

Este proyecto cuenta con el respaldo de más de 46 plataformas tecnológicas de servicios empresariales con alcance nacional e internacional. Las cuales permiten a todos los miembros interactuar con sus clientes actuales y contactar a potenciales, acceder a ofertas tecnológicas del mercado y promover sus productos en la comunidad de la CCL.

 

Asimismo, el proyecto busca mantener informados y asesorados con las últimas tendencias del mercado a todos sus miembros, a través del networking y accediendo a diversas oportunidades de negocio sin incurrir en gastos adicionales, ya que pueden convertirse en “usuarios exclusivos” de las plataformas del gremio empresarial.

 

Competencia Mundial de Cámaras 2021

 

Cabe resaltar que la CCL también es finalista de la Competencia Mundial de Cámaras 2021, organizada por la Federación Mundial de Cámaras (WCF), en la categoría Mejor Proyecto Digital, con el proyecto “Cámaras Digitales: La nueva normalidad”, y cuya premiación será en Dubai.




Cristian Calderón: Mitigando los efectos de la crisis mundial del flete marítimo

La COVID-19, el cambio climático, las regulaciones ambientales y otros aspectos regionales o locales han generado el alza desmedida del flete marítimo internacional. Podríamos afirmar que dicha alza constituye el evento económico mundial del 2021.

 

El precio promedio mundial por el envío de un contenedor en abril del año 2019 era de US$ 1.379, y en agosto de este año superó los US$ 10.300, es decir, se ha incrementado en promedio 700%.

 

Ello ha generado que en el Perú los envíos contenedorizados se precipiten, perdiendo la recuperación ganada luego del impacto inicial de la COVID-19 en la economía peruana. Adicionalmente a lo expuesto, la carga se ha derivado hacia buques de carga general y ello ha congestionado el puerto del Callao, generando demoras y sobrecostos en las importaciones, que finalmente son trasladados a las industrias o consumidores.

 

Es muy difícil para nuestra economía rebatir las causas que dan origen a este incremento, pero lo que podemos hacer es mitigar sus efectos en las empresas, mercado y consumidores.

 

Soluciones como un centro de arbitraje para solucionar las controversias por los costos ocasionados por los reiterados roleos de las cargas o la armonización de las tarifas portuarias con el Decreto Legislativo 1492, son medidas ya solicitadas al sector transportes.

 

Pero, sin duda, un efecto económico del alza del flete recae en las importaciones. La base imponible de los derechos de importaciones es la suma del valor del producto, el flete internacional y el valor de la prima del seguro de carga, por lo que el precio del flete incrementado en 700% (abril 2019) eleva la base imponible, y ello se traduce en pago de derechos arancelarios e IGV mucho mas alto.

 

 

Acuerdo de Valor

 

En primer orden, el Estado recauda más impuestos, pero la economía se infla, es decir, los precios se elevan artificialmente en el mercado, generando una perdida en el valor del dinero, En otras palabras, se está pagando impuestos por una inflación del precio del transporte.

 

Nuestra propuesta es que el 20% del flete pagado se sume al valor en Aduanas y no la totalidad de este hasta que los fletes recuperen los valores competitivos que existía en el año 2019.

 

Ello es posible porque el Acuerdo de Valor de la OMC vigente en el Perú, nos dice –en su numeral 2 del artículo 8– que cada país decidirá si incluye en el valor en Aduana o se excluye del mismo la totalidad o una parte de los gastos de transportes de las mercancías importadas hasta el puerto o lugar de importación.

 

Cabe resaltar que el texto menciona a los gastos de transportes como uno de los elementos a incluir o excluir del valor en aduanas, siendo otros elementos los gastos de carga, descarga, manipulación y seguros.

 

Ese mismo artículo culmina diciendo –en el numeral 4- que para la determinación del valor en Aduanas de una mercancía el precio realmente pagado o por pagar, podrá incrementarse de conformidad con lo dispuesto en los numerales anteriores, esto es, con la totalidad o parte de los elementos señalados en el numeral 2, ya citado.

 

En buen romance, el Acuerdo deja en manos de los países miembros decidir si incluye en su base imponible la totalidad o una parte de cada uno de los elementos que conforman el valor en Aduanas.

 

Por su lado, la Decisión 571, norma comunitaria andina, nos dice en su artículo 6 “elementos a incluir en el valor en Aduanas”, que todos los elementos descritos en el numeral 2 del artículo 8 del acuerdo de valoración de la OMC referidos al gasto de transporte se suman al valor en Aduanas, mientras que los gastos de descarga y manipulación no se suman.

 

Lo cual significa que los países andinos han elegido que los elementos del gasto de transporte y carga se sumen, pero los elementos de descarga y manipulación no.

 

Sin embargo, la Decisión 571 no menciona lo que expresamente dice el acuerdo de valor de la OMC; si se suma la totalidad o parte de los elementos que conforman el valor en Aduanas. Solo dice qué elementos se suman en la base imponible.

 

Por último, el artículo 20 de la Resolución 1684 de la Comunidad Andina (CAN) reitera que se suman los mismos elementos ya detallados en la norma comunitaria, pero enfatiza: “de acuerdo a lo previsto en el artículo 8 del Acuerdo del Valor de la OMC”, dejando a cada país que elija si incorpora la totalidad o parte cada uno de los elementos del valor en Aduanas, entre ellos el flete.

 

Hay concordancia en los textos normativos internacionales, por cuanto el de la OMC asigna dos potestades a los países, la primera, a elegir los elementos que se suman al valor en Aduanas, y la segunda, a decidir si se suman el valor total o parcial de esos elementos seleccionados.

 

La CAN ha convenido en armonizar la primera potestad, elegir que elementos se suman al valor en Aduanas (ningún otro, ni tampoco uno menos), pero la segunda potestad no ha sido armonizada, subsistiendo la potestad que tiene cada país al respecto, de acuerdo con lo previsto por el artículo 8 del Acuerdo de Valor de la OMC.

 

Caso Peruano

 

La legislación aduanera nos dice que se suman el valor total del elemento denominado transporte y gastos conexos al transporte, excluyéndose la totalidad del valor de los elementos de descarga y manipulación.

 

Por ello, bastaría que el MEF emita un Decreto Supremo que, de manera temporal y excepcional, permita que los importadores sumen al valor en Aduanas el 20% del valor del flete y no el 100%.

 

Así, no estaremos “importando” la inflación del flete marítimo, ni perjudicando la economía con la desestabilización de los fletes a nivel mundial.

 




Julio Guadalupe: “Se debe permitir que el importador pruebe el precio realmente pagado”

¿En qué consiste y cuál es la importancia de la valoración aduanera?

La valoración aduanera es la metodología para determinar la base imponible para el cálculo de los tributos de importación. Implica, por un lado, la declaración del valor por parte del importador y, por otro, la verificación del valor por parte de la Autoridad Aduanera.

 

En la verificación del valor hay dos momentos: el despacho aduanero y la fiscalización posterior, aquí la Aduana tiene un plazo de hasta cuatro años para revisar los periodos pasados.

 

El año pasado se modificó el Reglamento para Valoración de Mercancías, ¿Cuáles fueron los principales cambios?

Se efectuaron modificaciones relacionadas con la denominada “duda razonable”. Este concepto tiene que ver con la verificación que hace la Aduana sobre el valor declarado por el importador, cuando hay algún dato que este proporcione que no esté claro o genere confusiones.

 

Los cambios estuvieron relacionados con las fuentes a las que pueda acceder la Aduana, para establecer valores de referencia que sustenten las referidas dudas cuando el valor declarado por el importador es inferior, como las referenciales de publicaciones y revistas especializadas, catálogos, etc.

 

¿Estos nuevos criterios guardan relación con el panorama internacional actual?

Los cuestionamientos sobre la duda razonable se dan en otros países. La Autoridad Aduanera podría dudar si es que los precios del importador están por debajo de los precios de referencia.

 

Perú tiene sus particularidades, pero, en general, cada país establece qué referencias puede tomar, cuáles son los plazos para contestar, qué pasa si se vence el plazo, cómo debe sustentarse ante la Autoridad la duda razonable y cómo se pone fin al procedimiento.

 

Esta es una noción internacional que tiene su base en el Acuerdo de Valoración Aduanera de la Organización Mundial del Comercio (OMC), un tratado multilateral internacional.

 

Al respecto, ¿Qué modificaciones deberían considerarse para mejorar su eficiencia?

En el procedimiento peruano lo que se busca con el valor aduanero es llegar al precio que realmente el importador ha pagado por la mercancía, esa es la base de la noción de valor aduanero.

 

Entonces, si se tiene un plazo para levantar una duda razonable que puede ser 10 días, el vencimiento de este no puede suponer que se pierda el derecho a probar al retirar el valor probatorio a los documentos que puedan ser presentados.

 

Esto resulta un despropósito, pues la verdad de los hechos se va a mantener inalterable por más que se haya pasado un plazo o no, es algo procesal, más no sustancial. Esta disposición ciertamente debería dejarse sin efecto.

 

Su sector está organizando un foro internacional sobre el tema, ¿en qué consistirá?

Este jueves 17 de junio, la Cámara de Comercio de Lima desarrollará el V Foro Internacional sobre Valoración Aduanera: Repaso Internacional de recientes criterios sobre valoración aduanera. Con este tipo de eventos, procuramos no solamente quedarnos con un análisis local de la valoración aduanera, sino también conocer la perspectiva mundial.

 

Los invitados expondrán temas que en el Perú son importantes como los ajustes por ingeniería, los ajustes por pago de regalías, además de tener una visión internacional con precedentes recientes de otros países.

 

Incluso, tendremos la presencia ya confirmada de representantes de la Superintendencia Nacional de Aduanas de la Sunat, para que expliquen a los asociados de la CCL las últimas modificaciones sobre la materia.

 

Debido a la pandemia la logística internacional tuvo dificultades, ¿ahora qué retos hay por superar?

La logística vinculada a la cadena internacional de transporte de mercancías se ha ido destrabando. Al inicio de la pandemia de la COVID-19 todos los países –al mismo tiempo– tuvieron dificultades.

 

Sin embargo, conforme se ha ido avanzando en la lucha contra la pandemia, ahora se observa ya una mayor fluidez en el transporte de carga. Pero ahora un reto importante es cómo los países van a afrontar el componente del riesgo sanitario en el manejo y regulación de la cadena logística internacional.

 

El gran reto será orientar las acciones hacia el manejo responsable del control sanitario sin que ello constituya un obstáculo que afecte el flujo de importaciones y exportaciones.