Karla Horna: El cliente es el rey

Toda postura extrema siempre es dañina, todo en la vida tiene que darse en un “justo medio” para que haya armonía o equilibrio y se pueda avanzar logrando de manera sostenible metas u objetivos sean personales o empresariales; entonces he ahí el objetivo ni mucha razón de una parte ni poca de la otra.

 

En consecuencia, como seres humanos imperfectos que se interrelacionan es importante mantener el equilibrio en las relaciones con otras personas a través de posturas flexibles y dialogantes en aras de la armonía y fluidez de las mismas evitando a todas luces cualquier conflicto que quita tiempo, vida y dinero.

 

En concreto, como empresarios y emprendedores, el cliente es el motor y motivo de emprender o hacer empresa, en cumplir con la promesa que se le hace al cliente satisfaciendo con creces su necesidad a través del bien o servicio ofrecido.

 

Los empresarios y emprendedores son líderes que deben cumplir a cabalidad con la promesa al cliente la cual debe ser comunicada de manera clara, precisa y directa evitando ambigüedades o vacíos.

 

Luego, para poder cumplir con el cliente se debe entender que primero es mi gente, es decir los colaboradores, quienes deben tener un conocimiento cabal del bien o servicio que se ofrece y seguir el procedimiento establecido para atender eficiente el malestar del cliente.

 

Todo colaborador debe tener a flor de piel la vocación de servicio y excelencia, para ello es vital el liderazgo del empresario o emprendedor basado en el ejemplo y seleccionar bien a los colaboradores afines a los valores y cultura corporativa

 

Todos somos clientes porque en buena cuenta vivimos y dependemos de otras personas, bienes y servicios para existir. La clave del éxito radica en una empatía eficiente que se logra sólo con la práctica logrando ser mejores seres humanos, profesionales y empresas de éxito.

 

“El cliente siempre tiene la razón” no siempre es la verdad, pero si se le puede dar a entender al cliente de manera cordial, asertiva y eficiente la validez o no de su postura. Asimismo, es hidalgo reconocer errores propios de la empresa o emprendimiento para lo cual las disculpas y la reivindicación correspondiente es y será lo correcto.

 

Se debe salvaguardar el vínculo con el cliente siempre que haya verdad y justicia en los hechos.

 

Inhala, exhala, piensa, sonríe y soluciona. Da lo que te gustaría recibir. Las empresas y emprendimientos dan lo que son, que sea siempre lo mejor.




Cynthia Sánchez: La voz del colaborador como pilar de las organizaciones

Durante muchos años las empresas adquirieron el hábito de crear y diseñar planes y estrategias sin considerar el aporte de los/as colaboradores/as, quienes son los/as que trabajan día a día para lograr dichos objetivos. Hoy en día el surgimiento de la voz y el activismo se vuelve fundamental para la transformación de las organizaciones.

 

Según el reporte de ManpowerGroup “The Great Realization: Una mirada al panorama laboral 2022”, tomar en consideración la voz del colaborador a través de distintos canales y formatos (foros, comités, encuentros y mesas de innovación, buzón de sugerencias, sesiones de feedback, one and one, encuestas, entre otros.) nos ofrece la posibilidad de conocer sus puntos de vista, opiniones e inquietudes, influyendo de esta manera en las decisiones organizacionales y haciéndolos sentir más cómodos, satisfechos y conectados.

 

Los colaboradores que sienten que sus voces son escuchadas tienen 4.6 veces más probabilidades de ser más productivos, de acuerdo a datos de Forbes. Además, la seguridad psicológica proporciona una base importante para dicha voz ya que se fomentan las relaciones de confianza, se crean entornos seguros e inclusivos, se impulsa la innovación y se reducen las emociones negativas y los conflictos, brindando así una alerta temprana hacia problemas emergentes que podrían impactar en la marca empleadora.

 

Tras la llegada de la pandemia y el aumento del trabajo remoto, es posible que algunos colaboradores sientan que no son escuchados debido a la dispersión y falta de conexión física. Aquí los líderes juegan un rol muy importante en la interacción e influencia con sus equipos, ya que con una fuerza laboral cada vez más conectada y con más ganas de hacer oír su voz, los empleadores no podemos perder la oportunidad de acoger ese activismo.

 

El 64% de los colaboradores quiere que su trabajo ayude a mejorar la sociedad, siendo 2 de cada 3 quienes desean trabajar para organizaciones con valores similares a los suyos, de acuerdo con la encuesta “Lo que los trabajadores quieren”, de ManpowerGroup. También Forbes señala que el 29% de trabajadores dejaría su compañía en el largo plazo si ésta no se esfuerza para hacer una diferencia en una causa importante.

 

Este activismo es un reto constante para las organizaciones, pues la idea arcaica de que solo un grupo tomará las decisiones en una mesa, sin escuchar a los que ejecutan la operación, va cobrando menos fortaleza. Si decidimos trabajar de manera consciente en escuchar y tomar en cuenta las voces de nuestros colaboradores, debemos comprometernos de forma genuina para co-crear de la mano con ellos nuestros planes, estrategias y procesos. La voz es clave para mantener la honestidad y fundamental para garantizar el cumplimiento de objetivos organizacionales.