¿Por qué Ica es la región menos pobre y sin pobreza extrema?

Una de las consecuencias de la crisis de la COVID-19 fue el incremento de la pobreza en América Latina y el Perú no fue la excepción. En el 2020 la pobreza en el Perú llegó a 30,1% y en 2021 se redujo al 25,9% de la población, que equivale a 8’532.403 personas cuyo gasto percápita es insuficiente para adquirir una canasta básica de alimentos y no alimentos (vivienda, vestido, educación, salud, transporte, etc.).

 

Además, a esta población se suman los pobres extremos, que son aquellas personas cuyo gasto per cápita están por debajo del costo de una canasta básica de alimentos que satisfaga un mínimo de necesidades nutricionales y que representó el 4,1% de la población, es decir, 1’355.851 personas.

 

No obstante, dichos números, hay un departamento peruano digno de resaltar en cuanto a niveles de pobreza. Se trata de Ica. Desde el año 2004 es uno de los departamentos peruanos con la menor incidencia de pobreza monetaria.

 

De hecho, en el 2021, Ica registró un 6,6% de población en condiciones de pobreza, (54.550 personas) y no cuenta con hogares en condición de pobreza extrema, lo que la convierte en el departamento que menor pobreza registra en el país.

 

 

 

Por el contario las regiones con mayor pobreza se encuentran Ayacucho, Cajamarca, Huancavelica, Huánuco, Loreto, Pasco y Puno con un rango entre 34,3% y 42,5% de su población.

 

 

En este artículo, analizaremos la marcada diferencia entre Ica y los departamentos de mayor pobreza en el periodo 2015-2021, para así identificar los factores que han coadyuvado a esta región sureña a tener una mejor calidad de vida que otras.

 

 

Estructura productiva

En el 2021, la estructura productiva de Ica estuvo influenciada esencialmente por la actividad manufacturera, otros servicios, agropecuaria, minera y de construcción, que en conjunto representan el 76,4% de su Valor Agregado Bruto (VAB).

 

Dichas actividades se han fortalecido en los últimos años tomando en cuenta que en el 2015 representaban el 73,1% del VAB. Dicho fortalecimiento es de destacar teniendo en cuenta los estragos generados por la pandemia y se debe, principalmente, a la continuidad de la actividad agrícola para el mercado interno y de exportación, además de la paulatina recuperación de la producción minería y de la construcción pública.

 

La manufactura (28,3% del VAB) es la actividad más importante de Ica. En ella destacan las empresas agroindustriales, vitivinícolas, de manufactura textil y pesquera. Seguidos por las actividades de otros servicios (14,3%) y agropecuarios (12,9%). Este último es altamente intensivo en capital y de alto valor agregado (uso del riego tecnificado) ya que los cultivos de esta región son principalmente para exportación.

 

Por otro lado, las estructuras productivas de los departamentos con mayor incidencia de pobreza monetaria están poco diversificadas apenas en agricultura con poco valor agregado y destinada para el autoconsumo y la minería no es aprovechada al máximo por los conflictos sociales.

 

En el caso de Cajamarca, Loreto y Pasco, por ejemplo, la minería representa el 34,7%, 37,2% y 63,8% de su respectivos VAB, respectivamente. No obstante, los cuantiosos recursos recibidos por los gobiernos locales por concepto de canon, regalías y participaciones entre el 2010 y 2022 y que ascienden a S/ 4.624 millones para Cajamarca, S/ 1.395 millones para Loreto y S/ 1.417millones para Pasco, estos no han sido aprovechados para dinamizar su economía o mejorar las condiciones de vida de la población.

 

Por su parte Ayacucho tiene como actividad principal a la agricultura (21,2%) al igual que Puno (17,6%). Para Huancavelica la generación de electricidad gas y agua alcanza el 28,8% de su VAB.

 

Estructura de gasto e ingresos

 

Por su parte, la estructura de gastos e ingresos de Ica a lo largo de los años ha mostrado un crecimiento sostenido con excepción del 2020 (COVID-19). Así, en el 2021 el gasto promedio per cápita mensual se ubicó en S/ 765 con un incremento de 7% con respecto al 2020; sin embargo, estuvo por debajo del 2019 (-2%).

 

En tanto, el ingreso promedio per cápita mensual de Ica para el 2021 sumó S/ 960, lo que representó un incremento del 16% con respecto al 2020 y un crecimiento en menor medida de 5% con respecto al 2019. Cabe precisar que la principal fuente de ingreso para la región Ica es el trabajo, que representa más del 60% del total de los ingresos.

 

Cabe señalar que la estructura de gastos y ingresos para las regiones con mayor nivel de pobreza monetaria, durante el periodo de análisis (2015-2021), apenas representan el 56% y 58% de los gastos e ingresos per cápita mensual del departamento Ica.

 

Es así que para el 2021 el gasto promedio per cápita mensual se ubicó en S/ 440, incrementándose en 12% y en 2 % con respecto los años 2020 y 20219, respectivamente. El ingreso promedio percápita mensual, por su parte, fue de S/ 549 con una mejora del 16% con respecto al 2020 y de 6% en comparación con el 2019.

 

 

Servicios básicos

 

En lo que se refiere al acceso de servicios básicos como energía eléctrica, agua y desagüe en el país existe una marcada diferencia entre los departamentos evaluados.

 

Así, el acceso al alumbrado eléctrico por red pública para el caso de Ica llega al 97,3% de la población, mientras que para el bloque de departamentos de mayor pobreza 95,7% para Ayacucho, 92,8% para Puno, 92,4% para Cajamarca, 91% para Huancavelica 91,0%, 90,7% para Pasco y muy rezagado figura Loreto con apenas 81,2%. Este último es el departamento con el menor acceso a este servicio en el país.

 

En cuanto a la población que accede a agua para consumo humano proveniente de red pública, para el caso de Ica el porcentaje se ubicó en 88,2%. Entretanto, Ayacucho registra 93,0%, Cajamarca figura con 90,1% y Huancavelica posee 89,1%. Le siguen Pasco (79,6%), Puno (68,1%) y Loreto (52,1%).

 

Finalmente, el acceso al servicio de desagüe por red pública de alcantarillado de Ica alcanzó el 83,5%, superando por varios puntos porcentuales a Ayacucho, Cajamarca, Huancavelica Loreto, Pasco y Puno cuyo promedio es de 51,7%.

 

Activos duraderos

Otra de las variables relevantes que mide la calidad de vida de la persona son la tenencia de activos duraderos como televisor, lavadora congeladora, cocina a gas, computadora y automóvil por mencionar algunos.

 

Así, para el 2021 se observa la supremacía de Ica en nueve activos de los 13 analizados, como es el caso de TV a color y cocina, con los que cuentan más del 90% de su población.

 

Por otra parte, el 70% de la población de Ica cuenta con licuadora y refrigeradora, el 56% con plancha y el 35% con computadora. Le siguen lavadora, con el 28%; y, por último, se encuentran la tenencia de auto y horno microondas, con 12,9% y 10,4%, respectivamente.

 

En tanto, Puno lidera en la tenencia de dos activos duraderos como son motocicleta y bicicletas. Huancavelica tiene el liderazgo en camiones, mientras que Loreto hace lo propio con mototaxis. Como se observa, los activos en los que la población de Ica es superada por otras regiones se debe a que estos son empleados como una herramienta de trabajo.

 

 

Desnutrición

 

Ica ha ganado un importante terreno en salud infantil. En 2021, la desnutrición crónica en niños menores de cinco años se situó en una tasa de 4,4%. Dicha situación no es compartida por las regiones más pobres del país. Entre estas, la más afectada es Huancavelica, con un total de 27,1% de niños menores en condición de desnutrición crónica. Continúan en la lista Loreto (23,6%) y Cajamarca (20,9%).

 

Con estos resultados, las tres regiones en mención multiplican por cuatro la incidencia de desnutrición de infantes respecto de Ica. En tanto, Ayacucho y Pasco comparten un valor cercano al 16% y solo Puno alcanza una ligera mejora con 12,5%.

 

Como puede verse, si bien falta mucho por mejorar, los buenos números de Ica con respecto a las regiones más pobres del país se basan o tienen su origen en el desarrollo de diversas industrias. Sin ello, la reducción de la pobreza y la eliminación de la pobreza extrama no habría podido darse.

 

En contraparte, las ciudades más pobres del país, a pesar de contar con la posibilidad de desarrollar diversas industrias, como la minería, y de contar con recursos otorgados por esta actividad, los cuales malgastan o incluso no gastan, mantienen un alto índice de su población en situación de pobreza y de pobreza extrema.

 

Y es muy probable que la situación de estos departamentos más pobres del país no mejore, sino todo lo contrario, si es que sus autoridades no apoyan el desarrollo empresarial y mejoran el nivel de gasto público. Sobre todo, en esta coyuntura de inflación global y los riesgos mundiales de ingresar a una etapa de inseguridad alimentaria es necesario que la economía peruana incremente su tasa de crecimiento del PBI, hoy estimada en 3,1% para 2022.

 

El crecimiento económico sostenido es aquel que crea empleo permanente, ingresos para los hogares y que reduce la población en pobreza y pobreza extrema. No se debe desperdiciar las fuentes de crecimiento como la inversión y las exportaciones, y continuar apostando a incrementos del consumo que solo es reactivador y de corto plazo. Más aún si este impulso del consumo está financiándose con el ahorro de las propias familias.