
Óscar Chávez
Ante las recientes incidencias de desbordes de ríos y desastres naturales registrados en Amazonas, Moyobamba y otros puntos del país, así como el comunicado oficial del ENFEN cambiando el Estado del Sistema de Alerta ante El Niño Costero/La Niña Costera de “No Activo” a “Vigilancia” por la mayor probabilidad de condiciones cálidas débiles, resulta pertinente evaluar los distintos riesgos por un eventual agravamiento de las condiciones climáticas, particularmente frente a la posible ocurrencia de un Niño Costero.
Fenómeno de El Niño Costero
El Fenómeno de El Niño Costero constituye un evento de naturaleza regional, circunscrito principalmente a la costa norte y centro del Perú. Su origen se encuentra en el calentamiento anómalo de las aguas superficiales adyacentes al litoral, sin requerir un calentamiento simultáneo del Pacífico ecuatorial central, como sí ocurre con El Fenómeno de El Niño. Se trata de un fenómeno de menor duración, pero de alta intensidad, cuyos efectos se concentran en lluvias extraordinarias, huaicos e inundaciones, con severos daños en infraestructura y elevados costos sociales y fiscales, aunque con impactos macroeconómicos agregados relativamente más acotados que los asociados a un episodio de El Niño.
En este contexto, cobra relevancia analizar la capacidad del Estado para prevenir, mitigar y responder a este tipo de eventos, considerando el impacto potencial la economía y la infraestructura crítica del país. La Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) cuenta con una cartera de proyectos y un presupuesto suficientes para garantizar la continuidad de obras estratégicas y reducir la vulnerabilidad del territorio ante escenarios climáticos más severos.
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ANIN y el estado de sus proyectos
La Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) es un organismo público ejecutor adscrito a la Presidencia del Consejo de Ministros, encargada de la formulación, ejecución y mantenimiento de los proyectos o programas de inversión de infraestructura. Su objetivo principal es el cierre de brechas en infraestructura, asegurando la prestación de servicios públicos esenciales.
A noviembre de 2025, ANIN administra un total de 234 proyectos, de los cuales 194 corresponden a la cartera de proyectos heredada, 8 fueron delegados a la cartera, otros 21 vinculados al Hub de Chancay, y 11 proyectos de acción rápida del río Piura.
En términos de avance, 90 proyectos ya fueron culminados, quedando 144 iniciativas pendientes, con un horizonte que abarca desde el 2026 al 2033. En este escenario, el presupuesto anual se convierte en el principal factor de capacidad operativa, pues define la priorización de inversiones y el ritmo de ejecución.
Para el 2026, el 75 % de los proyectos pendientes, es decir, 108 proyectos, cuentan con presupuesto asignado. Estos recursos se concentran principalmente en Defensa ribereña con 51 proyectos y un presupuesto de S/ 1 856 millones, seguido por 16 proyectos en Salud (S/ 728 millones) y 39 en Educación (S/ 113 millones)
Defensa ribereña y drenaje pluvial
La cartera de proyectos de defensa ribereña y drenaje pluvial con presupuesto para 2026 comprende 51 proyectos, que representan cerca del 47 % del total de la cartera de la ANIN con presupuesto vigente. Estas intervenciones concentran un PIM 2026 aproximado de S/ 1 857 millones, equivalente al 68.2 % del presupuesto total de la entidad. Cabe precisar que se trata, en su mayoría, de una cartera heredada de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), cuya priorización respondió a eventos pasados; no obstante, su continuidad adquiere importancia en las actuales circunstancias, ante una eventual recurrencia de fenómenos hidrometeorológicos, lo que refuerza su carácter estratégico para la prevención del riesgo.
El principal desafío no radica en la priorización, sino en la suficiencia y sostenibilidad del financiamiento. De los 51 proyectos identificados, 30 reportan de manera explícita restricciones presupuestales, situación que compromete su avance oportuno, reduciendo la capacidad de respuesta preventiva del Estado y aumentando la exposición de la población y de la infraestructura crítica.
Enfoque territorial
Desde una perspectiva territorial, los proyectos de defensa ribereña y drenaje pluvial con presupuesto para 2026 se concentran principalmente en Tumbes con 4 proyectos y un presupuesto de S/ 391 millones seguido de Lima (12 proyectos, S/ 390 millones), Piura 5 proyectos, S/ 193 millones), regiones históricamente expuestas a lluvias intensas y desbordes. En el caso de Piura, destacan dos intervenciones de alto impacto: el drenaje pluvial integral de Sullana–Bellavista, con un PIM 2026 de S/ 148 millones, y el drenaje pluvial de la ciudad de Paita, con S/ 104 millones, orientadas a reducir el riesgo de inundaciones en zonas urbanas críticas. Por su parte, Tumbes concentra el mayor monto presupuestal individual de la cartera, con el proyecto de protección frente a inundaciones en ambas márgenes del río Tumbes, que cuenta con un PIM 2026 cercano a S/ 380 millones.
En conjunto, los 51 proyectos beneficiarían a más de 1.7 millones de personas a nivel nacional, concentrándose más de un millón de beneficiarios en Piura, lo que refleja el elevado nivel de exposición de su población y la importancia de estas intervenciones para la protección de la infraestructura urbana.
Avance por fases y riesgos de ejecución
Respecto a la fase de los proyectos, la cartera evidencia que la mayoría de las intervenciones aún no ha ingresado a una etapa de ejecución física. Del total, 17 proyectos se encuentran en fase de diseño, 3 en elaboración de expediente técnico y 11 en trámite para la procura, lo que implica que 31 proyectos aún no han iniciado obras. Solo 20 proyectos están en fase de ejecución, de los cuales 12 presentan avances menores al 50 % y 8 superan dicho nivel.

Este panorama confirma la alta dependencia de la cartera respecto a la continuidad presupuestal y a una gestión oportuna, donde los retrasos en la ejecución limitan la capacidad preventiva del Estado y amplifican el riesgo frente a inundaciones y desbordes.
Finalmente, es importante precisar que, si bien la ANIN actúa como principal entidad ejecutora de los proyectos de defensa ribereña y drenaje pluvial analizados, no todos se encuentran bajo su ejecución directa. Parte de estas intervenciones es desarrollada por gobiernos regionales, municipalidades y otras entidades públicas, de acuerdo con la modalidad de inversión definida. Estas distintas instituciones, sumada a las restricciones presupuestales, exige una mayor articulación entre ellas, para asegurar la efectividad de las obras.
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