El 45,9% de trabajadores en el Perú son subempleados

La población subempleada se refiere a aquellos trabajadores con un empleo inadecuado, sea porque su ingreso laboral es bajo, porque el número de horas trabajadas es menor al de una jornada laboral o bien porque el empleo no corresponde con las calificaciones del trabajador.

 

Lamentablemente, el subempleo ha sido una característica constante en Latinoamérica que, paulatinamente, se fue reduciendo año a año debido al crecimiento económico.

 

No obstante, como consecuencia de la crisis de la pandemia de la COVID-19, se ha observado un repunte en el número de trabajadores subempleados en detrimento de los adecuadamente empleados, sobre todo en aquellos negocios de menor tamaño, formal o informal, y por trabajadores que no podían desempeñarse en modo virtual o porque desempeñaban actividades de baja productividad.

 

Subempleo en Lima Metropolitana

En el caso peruano, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) mide dos tipos de subempleo. El primero es el subempleo invisible, que se define como aquellos trabajadores que laboran 35 horas semanales y perciben salarios menores al Ingreso Mínimo Referencial (S/ 972,8 al 2018).

 

El segundo es el subempleo visible, que cuantifica los trabajadores que involuntariamente laboran menos que una jornada normal de trabajo y que buscan o están disponibles para trabajar más horas.

 

 

Las cifras más recientes para Lima Metropolitana muestran una población subempleada al trimestre móvil noviembre-diciembre2021-enero2022 de 2’201.900 trabajadores, lo que representa el 41,4% de la población económicamente activa. Este subempleo es en su mayoría invisible (72,7%).

 

Como rasgos generales, el trabajador subempleado se concentra entre los 25 y 44 años (41,8%), con nivel secundaria (59,5%), en mujeres (59,4%), se ocupan en negocios de 1 a 10 trabajadores (84,1%) y mayormente en el sector servicios (48,6%).

 

Estos resultados muestran que el subempleo se concentra en una población joven con poca formación de capital humano que se desempeña en microempresas que pueden ser formales o informales y en el sector terciario de la economía donde los negocios tienen una baja inversión en maquinarias y equipos lo que conlleva a una reducida productividad de los trabajadores.

 

Pese al repunte en el número de trabajadores subempleados por la crisis sanitaria, en un horizonte de mediano plazo se observa que a partir del 2009 se logró que la población adecuadamente empleada superara en número a la subempleada como fruto del crecimiento económico sostenido de dichos años.

 

Esta brecha positiva fue creciendo sostenidamente hasta la llegada de la pandemia. En el año 2020 debido a la crisis sanitaria y la falta de oportunidades laborales, la población económicamente inactiva (PEI), es decir, los que no trabajan y no buscan trabajo creció en 31,5% llegando a los 8,7 millones de peruanos y como consecuencia reduciéndose drásticamente la PEA (-17,4%), lo mismo que el empleo adecuado (-36,8%) y expandiéndose los subempleados (1,9%).

 

En el reciente informe de empleo para Lima Metropolitana del trimestre móvil noviembre-diciembre2021-enero2022 se observan mejoras en 11,7% y 7% en el empleo adecuado y subempleo, respectivamente. A pesar de todos estos resultados se ha mantenido la supremacía del primero respecto al segundo.

 

Subempleo urbano nacional

El análisis a nivel del mercado laboral nacional refleja tendencias similares. Las cifras en el año móvil octubre 2020-setiembre 2021 muestra que la PEA urbana nacional ascendió a 13.039.200 trabajadores, de los cuales se considera como subempleados un total de 5’985.500 (45,9%).

 

No obstante ello, es preciso señalar que las mejores condiciones de empleo gracias al crecimiento económico no solo se reflejaron en Lima Metropolitana, sino también a nivel nacional.

 

Así, las cifras del INEI muestran que, a partir del año 2012, los trabajadores con empleo adecuado superaron en número a los subempleados, manteniéndose esta tendencia creciente hasta el año móvil abril 2020-marzo 2021, periodo que coincide con el inició de la pandemia.

 

La drástica caída del PBI como de la demanda interna y las medidas de confinamiento aplicadas durante el segundo trimestre del 2020 llevó a que el empleo en general se reduzca y dada las características de la crisis, los subempleados llegarían a 5’604.700, superando a los adecuadamente empleados de 5’451.000 trabajadores, algo que no ocurría desde aproximadamente 9 años.

 

La recuperación económica y el crecimiento del 2021 (11,1%) han llevado a que en el área urbana nacional, tanto el empleo adecuado como los subempleados se incrementen, creciendo en 9,3% y 19,6%, respectivamente.

 

Si bien en la actualidad registramos una mayor población adecuadamente empleada en Lima Metropolitana y a nivel nacional, es claro que es insuficiente para mejorar la calidad de vida de la población.

 

Esta realidad no cambia a partir de decretos que determinen los salarios de los trabajadores, debido a que estos no se van a cumplir porque o bien los trabajadores son informales o bien porque la remuneración no corresponde a la productividad del trabajador.

 

Sabiendo que alrededor del 84,1% de los trabajadores subempleados están ocupados en microempresas, se deben dirigir políticas de mejora en productividad a dicho segmento empresarial.

 

Asimismo, si alrededor del 59,5% de dichos trabajadores tienen un grado de instrucción solo hasta secundaria, se les puede brindar oportunidades de empleo temporal que les permitan ganar una mayor capacitación y productividad que a la larga redundará en mayores remuneraciones.