Angélica Vargas
En el Perú, el emprendimiento continúa siendo una de las principales alternativas para generar ingresos, especialmente entre personas de 18 a 35 años, quienes representan cerca del 50 % de los emprendedores del país, según el Ministerio de Economía y Finanzas. Sin embargo, detrás del entusiasmo por iniciar un negocio, muchos emprendimientos enfrentan dificultades para sostenerse y terminan cerrando durante sus primeros años de operación.
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Muchos emprendedores inician un negocio por necesidad, pero el verdadero reto está en convertir esa necesidad en una oportunidad sostenible en el tiempo. Para lograrlo, es clave profesionalizar los emprendimientos y tomar decisiones basadas en evidencia. En esa línea, desde Tecsup impulsamos espacios como la Cumbre de Jóvenes Líderes Innovadores, que busca acercar a los jóvenes a herramientas reales de innovación y emprendimiento.
Cinco claves que pueden ayudar a quienes buscan iniciar un emprendimiento con mayores posibilidades de crecimiento y sostenibilidad:
1. Identificar un problema real: El primer paso no es pensar en el producto, sino detectar una necesidad concreta del mercado. Observar hábitos, dificultades o carencias en el entorno puede abrir oportunidades de negocio con mayor potencial.
2. No enamorarse de la primera idea: Uno de los errores más frecuentes es asumir que una solución funcionará sin validarla. Antes de invertir tiempo o dinero, es importante probar distintas alternativas y escuchar a potenciales clientes.
3. Entender al cliente antes de vender: Conocer qué necesita realmente el consumidor permite diferenciarse de la competencia. Muchas veces, el valor agregado no está en el producto, sino en la experiencia, la atención o la facilidad de acceso.
4. Fortalecer la educación financiera: Saber manejar créditos, calcular costos, proyectar ingresos y entender conceptos básicos de tributación puede marcar la diferencia entre un negocio sostenible y uno que fracasa rápidamente. “La educación financiera debería empezar desde etapas escolares. Muchos jóvenes terminan el colegio sin saber cómo administrar un crédito o iniciar formalmente un negocio”, señala Vargas.
5. Perder el miedo al error: Equivocarse forma parte del proceso emprendedor. “Hay que normalizar el fracaso y aprender rápido. Lo importante es equivocarse ‘barato’, corregir y volver a intentar”, afirma.
Finalmente, Vargas resaltó la importancia de impulsar competencias emprendedoras desde edades tempranas, promoviendo espacios donde escolares y jóvenes desarrollen habilidades de innovación, liderazgo y resolución de problemas.
En esa línea, la Cumbre de Jóvenes Líderes Innovadores 2026, organizada por Tecsup en alianza con América Solidaria, convocará a estudiantes de 3°, 4° y 5° de secundaria de todo el país para desarrollar soluciones con impacto social. El encuentro se realizará en Trujillo (18 y 19 de junio) y Lima (15 y 16 de agosto), y no requiere contar con una idea previa. Los interesados pueden inscribirse a través de [email protected] o [email protected] o en este AQUÍ en este link.
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